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Noel a Ismael: "Creo que te he demostrado bastante"

Noel tenía a sus pretendientes bastante alterados. Ismael y Rubén se debatían entre continuar conquistando a la tronista o marcharse y Alfonso necesitaba un poquito de atención. Con mucha paciencia y algún grito, al final, la malagueña consiguió convencer a sus pretendientes para que se quedaran y todo volvió a la normalidad.
Minicita con Alfonso
Alfonso llegó sin hacer ruido y se encontró con unas cuantas polémicas que no le permitieron poder conocer a su tronista. Emma se dio cuenta de la situación e invitó al pretendiente y a la tronista al tresillo para tener una minicita. Lo primero que preguntó a su tronista fue qué impresión tenía de él, ella le confesó que era del único que recordaba el nombre, ya que su abuelo también se llamaba Alfonso. El murciano veía, oía y callaba pero no podía evitar necesitar un poco de atención por parte de Noel.
 
El pretendiente le dijo que estaba deseando tener una cita "A solas", pero antes quería despejar un par de dudas. Alfonso necesitaba saber si a Noel le gusta su físico y si para ella es un impedimento su edad, aunque antes de que la tronista le contestara le aseguró que a sus 22 años la vida le había hecho madurar muy rápido. La malagueña le contestó que su físico le gustaba y que, de momento, la edad no era un problema.
 
Noel también quiso saber que aspiraciones tenía el pretendiente respecto a una pareja y él le contestó que le encantaría viajar, irse a vivir con su pareja y tener una vida relajada, algo que encantó a Noel: "Yo que pensaba que a lo mejor no tenía posibilidades y me lo estoy planteando". Tan a gusto estuvo Noel junto a Alfonso que, al final, le dio una cita.
 
Ismael sigue luchando por Noel
 
El futbolista continuaba en la mesa camilla debatiéndose entre quedarse y continuar conquistando a Noel o marcharse. La tronista tenía muy claro lo que quería que hiciera Ismael: "Me gustaría que se sentara en su silla", pero él no estaba seguro. Noel aseguró que no entendía la actitud del pretendiente: "Aquí o luchamos todos o no luchamos ninguno". Ismael seguía dándole vueltas al beso que su tronista dio a Rubén, para él un beso era importante y por eso estaba tan dolido. Noel le volvió a repetir que ese beso no significó nada para ella y que más que un beso fue un piquito propiciado por un juego.
 
La situación se convirtió en un bucle sin sentido hasta que Noel se hartó y le dijo a Ismael lo que pensaba con más sinceridad que nunca: "En todas las citas contigo creo que te he demostrado bastante, menos en la cita en la que más te lo merecías, que fue la cita en la que estuvo Raúl. No lo pude hacer por no ser falsa contigo, porque sentía que te había traicionado y eso es que me importas". Estas palabras hicieron que de pronto Ismael lo viera todo claro. Se levantó, le dio un fuerte abrazo a Noel y se sentó sin rechistar en su silla de pretendiente.
 
Rubén se queda pero Noel no confía en él
 
La cara del pretendiente evidenciaba que no lo estaba pasando especialmente bien. Por un lado, había tenido que y por eso no entendía por qué la tronista le había pedido que se quedara después de echarlo muy educadamente. Noel repitió que , pero cuando vio su reacción y sus lágrimas su opinión cambio, por eso le pidió que se quedara. El pretendiente, bastante enfadado, no pudo evitar interrumpirla:, es que manda cojones". asumir que Noel no había sentido nada con su beso y por otro, que no confiaba en él, si le animó a marcharse fue porque pensaba que Rubén no sentía nada por ella "Me tienes que hacer llorar para que te lo creas
 
La malagueña estaba al límite y el comentario del pretendiente la hizo estallar: La discusión entre la tronista y el pretendiente continuó, pero ninguno de los dos daba su brazo a torcer, hasta que Emma puso orden: "¿Noel, te gustaría que se quedara o no?". La tronista que sí quería que se quedara: "Después de lo sucedido me gustaría que se quedara para poder hablar con él si quiere, si no quiere no es mi problema". La pelota estaba en el tejado de Rubén, pero aún así, el pretendiente siguió dudando si quedarse o marcharse, lo que terminó sacando de quicio a Noel: "Quiero que te quedes pero no te voy a suplicar". Al final, y después de remolonear un rato, Rubén decidió continuar para poder demostrar a Noel que podía confiar en él. "Nunca he confiado en ti y desde el primer momento lo sabes".