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Primera y última cita para Susana

Susana había recordado un par de veces al tronista que ella estaba ahí, esperando una cita. Finalmente Germán la eligió, y tuvo lugar su primera cita, y última, ya que el tronista quiso que fuera ella la que abandonara el programa.
La cita fue en un restaurante, donde la pareja pudo entablar conversación por fin, y empezar a conocerse. Germán quiso justificar que no hubiera pedido cita con ella hasta ahora, porque: "no te he visto participar en el programa", con lo cual Susana se mostraba de acuerdo, diciendo que "realmente lo reconozco, he estado muy cortada".
Para romper el hielo, la pretendienta empezó por presentarse, diciendo que es vallisoletana, y que tiene "un estudio de tatuajes y piercing", quiso mostrarse amable con el tronista ofreciéndole un tatuaje, "si te animas te hago un tatuaje". Es aquí cuando comenzó a estar patente la falta de afinidad entre ambos, ya que Germán le contestó: "Es que no me gustan los tatuajes". Poca analogía que se seguía manifestando cuando Susana afirmaba que no le "gusta el chocolate", mientras que el tronista alegaba que le encanta.
Germán pronosticando la forma de ser de Susana, quiso saber si ella tiene "muchas manías", la pretendienta respondía afirmativamente, y optó por contarle acerca de una de ellas, quizá no la más indicada, según la opinión de Linda. El ejemplo que Susana puso de sus manías, fue la de los escrúpulos, aludiendo al beso entre Germán y Nikka, y de "todo lo que se puede contagiar a través de una gota de saliva".
 
Germán no cabía en sí de su asombro, y Susana aceptó lo que ya había ido denotando, "es que soy rara", reconocía la pretendienta. El tronista quiso salir del paso preguntándola que si a pesar de sentirse rara, es feliz, ella contestó afirmativamente.
 
El tronista, prosiguiendo la ronda de preguntas que suelen darse en las primeras citas, quiso ahondar un poco más en conocer a Susana, y le preguntó si era liberal. La pretendienta le contestaba afirmativamente, y además añadía: "más de lo que la gente se pueda imaginar".
 
Susana quiso asegurarse relativamente una segunda cita, bajo el misterio de un regalo. Obsequió al tronista con una cesta, y añadió: "si me das una próxima cita me gustaría que te lo llevases al sitio que tengo preparado".
 
La pretendienta insistía en que era necesaria otra cita para que tuviera la ocasión de conocerla mejor, y acrecentó esta postura diciendo: "creo que no he tenido las mismas oportunidades que resto de las chicas".
 
La cita no suscitó muchos seguidores en el plató, y la personalidad de Susana tampoco. Y finalmente Germán decidió que esa segunda cita que ella reclamaba, no vaya a darse lugar. Con estas palabras: "me apetece seguir conociendo a Linda", y deseandole suerte a Susana, decidía darle el adiós a la vallisoletana.
 
Susana quiso decir unas palabras antes de abandonar el plató: "Desde mi punto de vista tienes gente muy guay aquí, realmente te digo que hay dos personas que están muy enamoradas de ti. Y que tengas cuidado", con las que dejaba nuevamente el misterio suelto entre lo que cada una de las chicas siente, el misterio que la propia pretendienta parecía encerrar en su personalidad.