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A Samira no le importa seguir recogiendo basura

Rafa había sido uno de los pretendientes que más ilusionados se había mostrado con Meritxell. Por eso, su cambio de bando hizo que Samira no confiara del todo en sus intenciones. Sin pensárselo demasiado Samira pidió a Rafa que se sentara con ella en el tresillo para que le aclarara algunas dudas.
Samira había dejado claro en sus primeros días en el programa que no quería recoger la basura de nadie, pero con el abandono del trono de Meritxell se tragó sus palabras y accedió a que Rafa y pasaran a su bando Ricard
A pesar de que a Samira no le hacia demasiada gracia la relación que Rafa había mantenido con Meritxell se decidió a darle una oportunidad. Pero la malagueña seguía sin fiarse de él, no se esforzaba en ocultar su miedo a que el bombero no quisiera conocerla, que su único objetivo fuera permanecer más tiempo en el programa. También quería saber si seguía sintiendo algo por Meritxell.
Rafa intentó que Samira entendiera que lo único que él quería era encontrar el amor. Quiere conocerla y empezar de cero. El bombero siente mucha atracción física por ella y que cometió siendo pretendiente de Meritxell. "Los masajes en plató", bromeó Miriam. no quiere caer en los mismos errores
En relación con el beso que Rafa le había propiciado a Mertixell, Samira ya había dejado claro que era lo que más le preocupaba de su nuevo pretendiente. Bromeando le comentó "a mí la boca todavía no me la metas".
Ante sus dudas Samira le había pedido consejo hasta a su madre, quién le aconsejó que recogiera basura si tenía que seguir haciéndolo. Al final la malagueña se decidió y le dio una oportunidad a Rafa. Emma le preguntó directamente si quería conocerlo y ella no dudó en contestarle que "sí, la verdad es que tengo ganas de conocerlo".
Después de la conversación los dos se quedaron satisfechos, pero Samira aún no las tenía todas consigo: "Le voy a dar una segunda cita y a ver que pasa".