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Silvia: "Alberto es una joyita, es mi joyita"

Silvia decidió poner a prueba a Alberto desde el primer momento gastándole una broma. La tronista llegó enfadada al enclave natural en el que él le había citado y se negó a mantener el encuentro, pero Alberto reaccionó riéndose, le comprendió y se negó a perseguirle. Desvelado el engaño, tronista y pretendiente recorrieron el paisaje cogiditos de la mano, Silvia descubrió a un chico al que calificó como "una máquita en todo". Tan encantada salió el encuentro que le calificó como 'su joyita'.
Alberto y Silvia no empezaron con buen pie. El pretendiente entró lleno de ilusión pero la tronista estaba un tanto distraída, no le prestó la suficiente atención. Alberto se empleó a fondo: Le hizo un cóctel en plató, un mojito sin alcohol del que tan sólo supo decir: "Está amargo". Según Miriam, Alberto se sale del perfil de chico que busca Silvia pero, precisamente por ello, podría captar más su atención. Y quizá tenga razón ya que, para compensar su distanciamiento en el programa anterior, la tronista decidió regalarle una coctelera para que así se acordara de ella cada vez que hiciera una de sus mezclas.
El pretendiente quiso, para su primer encuentro,compartir con una de sus pasiones: La naturaleza. Le llevó a uno de los miradores de la Sierra de Madrid, pero su plan no iba  a funcionar ya que la tronista le tenía preparada una broma para ver cómo reaccionaba en situaciones tensas. Silvia llegó quejándose: "Quería darte una cita pero esto no, no sé qué te has creído, me niego a hacer la cita porque valgo más que esto", decía para acto seguido darse la vuelta e irse airada. Silvia
Alberto se rió, no podía contener las carcajadas y se dio la vuelta para hablar a su cámara. Decía comprender que no le gustara la naturaleza pero se negaba a perseguirla. En ese momento, Silvia volvía para destaparse: "Alberto, bobo, que era una broma". El gesto del pretendiente cambió y le devolvió el abrazo.
Aclarada la broma, cogiditos de la mano sortearon la maleza, pasearon y acabaron sentaditos en una de las rocas más altas. Silvia descubrió en Alberto a un músico, amante del arte y comercial que pareció encandilarle: "Eres una máquina en todo" y Alberto respondía modesto: "En lo que me gusta, en todo no se puede".
La tronista reconocía que Alberto no es el perfil de chico en el que se fijaría una noche en una discoteca pero su forma de expresar se comportarse le acabó de convencer: "Tu humildad, se nota que eres buena persona", le decía. Y Alberto, para restar importancia, respondió: "A ratos, soy un poco pirata".
Tras la cita, Silvia no daba crédito al chico que acababa de descubrir: "Es una joyita, es mi joyita". Y Alberto reconocía haberse llevado una alegría: "He visto su cara, su sonrisa, sé que le ha gustado... Pensaba que no le gustaría el tipo de persona que soy, pero estaba equivocado".