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Silvia: "Te quise, no te quiero y te querré"

Después momento tan tenso en vivido en plató, Emma quiso que la calma volviera a reinar y quiso que Manuel y Silvia vieran como había sido su último encuentro. Una cita, bastante normalita en la que las dudas del sevillano volvieron a convertirse en las protagonistas.
 
 
 
 
 
 
"Yo digo tanto lo bueno como lo malo. Si me equivoco luego te pediré perdón y punto", fueron las palabras con las que Manuel comenzó a expresarle a Silvia lo que estaba sintiendo. Y es que el andaluz fue muy claro y le confesó a la modelo que él estaba seguro de que ella y Jenni tenían planeado vengarse de él de alguna manera, "no temo más a nada que a una mujer despechada", llegó a asegurar.
Una afirmación que no le gustó nada a la canaria quien le pregunto que si realmente pensaba que ella era tan retorcida y tan oscura como para tramar algo así. "Yo no te veo a ti una chica transparente", le dijo Manuel.
Silvia por su parte le pidió que nunca más le dijera que se fuera si era lo que quería, antes de que Manuel le asegurara que él necesitaba a una persona de la que poderse fiar con los ojos cerrados algo, que con ella no conseguía del todo, "no me fío del todo de que me tires por un precipicio".  
Nada más terminar el encuentro Silvia aseguró que no sabía que pensar ya que, Manuel cada día se mostraba de una manera diferente aunque, pensaba que su tronista era del tipo de personas que racionaban cuando veían que estaban a punto de perder algo. Muy diferente fue la reacción de Manuel, quien con una sonrisa de oreja a oreja aseguraba que había visto a una Silvia muy optimista y con ganas de luchar.
Ya en plató, Manuel le quiso entregar a su pretendienta el regalo que le había comprado y le entregó una maceta con semillas y una regadera, ya que el amor hay que regarlo todos los días y él se había olvidado de ella durante un par de ellos. Muy ilusionada Silvia aseguró que iba a seguir luchando por el sevillano.
Por el contrario, Jenni no terminaba de sonreír y las lágrimas seguían llenando sus mejillas. Emma intentó que mostrara sus sentimientos pero, Manuel fue el único que consiguió robarle una sonrisa y que decidiera continuar en plató. Sin embargo, la cosa sigue muy tensa y cuando una sonríe, la cara de la otra es un poema.