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Toño a Honinse: "Si te veo por la calle, lo mismo ni me acerco a ti"

Toño quiso tener una primera cita con Honinse con un objetivo claro: decirle que se marchara. El tronista, tímido como siempre, intentó ser claro y educado, pero la pretendienta no estaba dispuesta a tirar la toalla. Después de avasallar al tronista con su verborrea, no solo evitó la expulsión, sino que además consiguió que Toño le diera una segunda cita.
Toño tenía las ideas muy claras, Honinse no le gusta y quiso decírselo en su primera cita: "No me has impactado y no quiero tener a nadie por tener". El tronista le explicó que uno de los motivos por el que no quería que continuara en 'Mujeres y Hombres' era la desconfianza que le había causado saber que la chica ni siquiera sabía quien iba a ser su tronista.
Honinse intentó por todos los medios convencer a Toño para que le diera una oportunidad: "No sabía que eras tú el tronista, pero si lo llego a saber vengo de cabeza". Estas palabras no convencieron al tronista, que además estaba algo mosqueado por la dedicatoria que le había escrito en el libro que le regaló cuando llegó: "Podría ser para mí, para Beckham, para Brad Pitt o para su madre".
 
Toño continuó explicándole con mucho tacto los motivos por los que no quería tenerla como pretendienta, pero Honinse no le daba tregua, ella tenía claro que quería continuar conociéndolo, por eso tuvo que ser más claro: "Si te veo por la calle, lo mismo ni me acerco a ti".
 
Tras la cita, Toño se mostró firme en su decisión de expulsar a Honinse: "La cita ha sido corta pero clara, si no lo ha sabido entender es porque no ha querido". La pretendienta había escuchado perfectamente las palabras de Toño pero, al parecer, no había captado su mensaje ya que aseguró: "Podemos llegar a tener algo".
 
 
Ya en plató, el tronista manifestó su intención de expulsar a la pretendienta, pero ella no estaba dispuesta a irse. Después de entregarle varios regalitos, el tronista la llevó a la mesa camilla para, de nuevo, explicarle que no quería que continuara allí, pero ella desplegó su artillería pesada, que no era otra cosa que su verborrea, y sin dejar hablar a Toño le rogó que no la expulsara.
 
La situación, más bien cómica para los presentes, resultó bastante desagradable para el tronista, quien manifestó que en ese momento le hubiera gustado ser Rafa para poder decir las cosas claras y no tener estos problemas. Por suerte o por desgracia Toño no es Rafa y, aunque dejó bastante claro a la pretendienta que no tenía nada que hacer con él, Honinse se salió con la suya: "Lo que voy a hacer es dejarla ahí sentada, voy a tener otra cita con ella, y a ver qué pasa", dijo Toño.