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Virginia, vencida pero no derrotada

Virginia, con los nervios a flor de piel, y sus ojos y oídos tapados, entraba en plató con la ayuda de Paco. Ocupaba el asiento a la derecha del tronista una Virginia nerviosa, como lo provocaba la situación, pero con el aplomo que la caracteriza, proporcionándole una entereza inusual ante el momento que se presentaba.
sólo tengo palabras de agradecimiento para ti
 
 
 
 
 
 
Para suavizar la noticia que tenía que darle quiso piropearla, y además irle introduciendo lo que vendría después, "eres un sol de niña, que yo, que cualquier persona estaría encantado de que puedas ser su pareja". Una risa nerviosa en Virginia trataba de encubrir lo que ella ya empezaba a intuir, y el nerviosismo que iba en aumento ante tantas palabras que no hacían otra cosa más que aumentar la tensión y la espera. La finalista quiso acelerar el proceso, con una determinante frase al tronista, "dilo ya que me estoy muriendo".
Este sentimiento también se reflejaba en el malagueño, pero "de pena". "Yo soy uno, uno para dos, he de decirte que ojalá pudiera dividirme en dos, para darte un poco a ti y otro poco a Soraya", y entonaba la frase definitiva que todo el mundo estaba esperando, esas palabras que aclararan cual iba a ser la pretendienta que tuviera el final feliz de esta historia. Este final venía determinado por esta frase del tronista: "En estos momentos, mi corazón dice que nuestros caminos se tienen que separar aquí".
El tronista rompió a llorar, y la reacción de Virginia fue la esperada, no era la de una mujer derrotada, era la de una mujer con el aplomo que caracteriza a esta pretendienta. Parecía Efrén el derrotado, fue ella quien le arropó y animó en ese duro momento. Los dos se funden en un abrazo, bajo el llanto de Efrén y el apoyo incondicional de Virginia, que sólo puede reír nerviosamente.
El malagueño se despedía de la finalista diciéndole que "te deseo lo mejor, y ha sido una de las mejores experiencias de mi vida", tras lo que comenzaba a llorar de nuevo.
Virginia, tras conocer la noticia, recibía el apoyo del público y los abrazos de Paco y Raquel, mientras Efrén ocupaba su trono entre lágrimas. En ese justo momento Virginia quiso abandonar el plató, pero aún le faltaban por recibir las palabras de despedidas de Emma, "eres fuerte, has sabido encajar la decisión de Efrén una vez más arropándole y cobijándole con tu saber estar, y que ha sido un gran placer conocerte".
El paso más amargo había pasado , el silencio se apoderó del plató. Virginia acababa de irse, no había sido la elegida, pero su espíritu no era el de una finalista derrotada, sino el de una vencedora que ha demostrado tener gran aplomo y entereza.