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La cita más caliente de Oliver y María

El jacuzzi ha sido escenario de tres citas muy calientes, Oliver quería tener a sus prentendientas en la intimidad y consiguió tres encuentros plagados de momentos, risas y un beso. En su cita con María, los juegos estuvieron muy presentes pero cuando la pretendienta vio que Oliver había besado a Carmen y no a ella, no pudo evitar que las lágrimas cayeran. Sin embargo, el problema de María no era tanto el beso como la cita en sí, un encuentro que a ella le costó realizar por motivos personales que no quiso desvelar y que sembraron la duda en el plató.
Oliver quiso tener una cita en el jacuzzi con sus tres pretendientas y lo consiguió. Sin embargo, cuando María vio que en la cita con Carmen había habido beso, no pudo evitar que laslágrimas cayeran.Ella también había estado en el jacuzzi con su tronista pero, a pesar de la estrecha cercanía entre ellos, no llegó al tan ansiado beso. Sin embargo, nadie en el plató entendía que, viendo las imágenes de diversión y complicidad con su tronista, se entristeciera y pidiera salir de plató.
Oliver la seguía para averiguar qué le sucedía. El tronista le explicaba que el beso, emitido a cámara lenta, parecía el beso de la pasión pero "ha sido un simple pico, no le he metido la lengua ni nada", se justificaba. Pero el problema de María es más relativo a la cita, un encuentro que a ella le costó mucho realizar pero que hizo porque a su tronista le hacía ilusión. Por ello, después de su esfuerzo, el beso con Carmen le dolió más: "Después de nuestra cita también dije que me había quedado con las ganas de darte un beso". Oliver intentaba sosegar a su pretendienta pidiéndole que esperara a ver todas las citas: "No te precipites, vamos a ver todo y ahora comentamos, igual las cosas cambian".
Una cita juguetona
Después del disgusto que había sufrido la pretendienta, por fin pudimos ver la cita y María no se ha quedado atrás en la conquista de Oliver. El tronista empezó mirando el tatuaje que tiene de la tripa pierde su casto nombre, María abrió una botella de cava, Oliver le echaba un poquito de su copa por la cabeza y María comenzaba a moverse bajo las burbujas.
"Ten cuidado con el codo que me estás ando un poco en los...", le advertía Oliver y María cambió de posición y de tema: "Yo ya he pedido la cita 24 horas, cuando me la quieran dar..." a Oliver le surgieron las dudas,¿Para qué quiere su pretendienta pasar un día con él? ¿Sexo?, pues sí: "Si pido una cita 24 horas contigo no es para estar viendo Cuenca..." respondía la pretendienta y Oliver entendió lo que ella quería en realidad: "Tú lo que quieres es que te ponga mirando a Cuenca", un comentario que ambos acabaron entre risas. María se declaraba "muy fogosa" y ve el sexo como elemento imprescindible: "Si no me funcionas en al cama no me vales, para mí es muy importante".
Tras los juegos, vuelven las lágrimas
Todos comentaron la cita de Oliver y María alabando el juego seductor de la pretendienta. Pero las lágrimas volvieron y poca gente comprendía por qué motivo, después de una cita tan buena, la chica estaba tan afectada. Las lágrimas de María derivaron en una discusión con sus rivales, Carmen y Amal, que no entendían por qué María "la ha liado tanto" tras ver el resto de citas. Oliver insistía en saber el verdadero motivo de las lágrimas de María por lo que Emma García les invitaba a salir de plató para que se lo contara en privado. Sin embargo, María se negaba a hablar ante las cámaras: "No me siento preparada para contártelo, si me respetas..." El tronista le respetaba pero quería que comprendiera que, para él, todo lo que estaba sucediendo era un tanto extraño.
"No es ningún paripé, es algo importante de mi vida, me ha afectado en estos momentos, en esta cita me ha afectado porque se me ha visto... Me ha costado mucho, no lo sabías pero yo me negué a tener una cita en el jacuzzi, pero acepté por estar contigo", le explicaba a su tronista y es que el mayor problema de María era que no quería que su tronista le viera en bikini. "¡Madre mía qué absurdez! ¿Es cosa del cuerpo? Me parece una bobada de mujeres, estás preciosa", intentaba tranquilizarle. "No te lo tomes pore se camino, no es que no quisiera que no me vieses el cuerpo, conlleva otras cosas personales" y Oliver, intuyendo el motivo, respondió: "Si no me quieres contar nada porque son cosas personales déjalo, vamos a olvidarlo" y regresaron a plató.