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Como era de esperar, Maikel vuelve al programa

Maikel preguntó a su tronista en el anterior programa si realmente pensaba si estaba ahí por ella o por ganar fama. Silvia calló, y el pretendiente decidió abandonar. Silvia ha vuelto abatida al plató, bañada por las lágrimas. Y es que el pretendiente ha logrado hacerla sentir culpable por su desconfianza. "Si realmente le importo, no entiendo por qué se ha ido", ha añadido la tronista. Entre otras cosas, la canaria echó en cara a Maikel que, cuando su amiga le llamó sólo le preguntó por los bolos, cuando Rubén le preguntó por su estado de salud. Sin embargo, Silvia ha recapacitado, y se ha dado cuenta de que el pretendiente no tenía por qué saber que estaba mala.
Cada vez que Maikel se enfada y monta el numerito, Silvia se queda más pillada por él, y este último caso no ha podido ser menos. Tal y como ha observado Miriam, a la canaria le gusta mucho el pretendiente, y cada vez que le monta un lío, le gusta más. Pipi, por su parte, ha recordado que el origen de la discusión ha sido una tontería, y que lo de los bolos es un tema secundario. "Lo importante es lo que ella piense de él", ha añadido el consejero del amor.
La tronista no ha podido soportar su culpa , y ha vuelto a salir fuera del plató en busca de su 'hombre perfecto'. Silvia no ha dado por zanjado del todo el tema, y ha emplazado a Maikel a tener una nueva cita con él para poder aclararlo. El pretendiente ha sido claro: "Tiene que haber respeto y confianza para que la relación triunfe". Sin embargo, para Silvia es demasiado pronto para confiar del todo en nadie. Ambos han vuelto a entrar en el plató.
 
 
Rubén, pese a los celos de Maikel, ha defendido a su compañero y ha confesado que los bolos no tienen nada que ver con el amor. Virginia, por su parte, ha sido muy esclarecedora: "Lo que más le gusta a Silvia de Maikel es lo que más daño le puede hacer". Es decir, su lado más canalla. El problema de Silvia, y ella lo ha confesado, es que se deja influir demasiado por lo que dice la gente, y todo el mundo no hace más que hablarle mal de Maikel. Pedro le ha aconsejado que se escuche más a si misma y que no haga tanto caso a los demás.
Declaración de intenciones en la quinta cita
Silvia y Maikel han intentado aclarar, en su quinto encuentro, la situación vivida en el anterior programa, en el que al pretendiente le dio un ataque de celos brutal por cómo la tronista se comportaba con Rubén. Silvia ha intentado hacer ver a su pretendiente que no puede ponerse así, ya que él no es el único que la pretende, y que serán muchos chicos más los que entrarán para intentarlo. Maikel, sin embargo, ha dicho que sí que puede soportarlo, pero que tiene miedo a enamorarse y que ella le de la patada al irse con otro. Silvia ha quitado hierro al asunto: "Si puedes soportarlo... entonces, ¡CALLATE LA BOCA!".
Ambientados con música en directo, Silvia ha descubierto que Maikel es mucho más débil de lo que aparenta, y él quiere seguir conociéndola. "Quiero conopcerla de verdad para que, cuando la bese, sea real", ha concluido el pretendiente.