Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Un libro y una rosa para Virginia

No hay duda de que Oliver está coladito por Virginia. Ha intentado de todas las maneras posibles que la ex pretendienta de Efrén intente conquistarlo a él. El tronista le regaló una rosa y un libro para intentar que aceptara tener una cita con él. Virginia se llevó una grata sorpresa, pero seguía en sus trece. Por el momento, no quería lanzarse a la conquista de Oliver.
Como no hay dos sin tres, convencer a para que bajase a ocupar una silla de pretendienta. El tronista aprovechó que era el día del libro para regalarle un libro y una rosa. Quería demostrarle que él sería capaz de poner toda la carne en el asador por ella. Pero eso no fue suficiente para la gancho. Oliver le volvió a pedir una cita, pero ella le volvió a dar calabazas. Oliver volvió a intentar Virginia
Aunque a Virginia también le gusta el tronista, no se atreve a ser su pretendiente. Está muy ocupada con sus estudios y con el programa y cree que no tendría tiempo para adentrarse a la conquista del campeón de Taekwondo. Sabe muy bien lo difícil que es ser pretendienta. Se implicó mucho intentando ganarse el corazón de Efrén, y cree que no está preparada para conquistar a . Oliver
El campeón de Taekwondo no sabe como ganarse la confianza de Virginia. La gancho tampoco sabe como hacerle entender a Oliver que no quiere conquistarlo. "Que tú me pidas que yo baje ahí, es como que yo si yo te pidiera que dejes el trono para que podamos tener una cita sin cámaras", le explicó. Era la tercera vez que Oliver intentaba convencerla, pero Virginia tiene las cosas muy claras y volvió a demostrar que era difícil hacer que cambiara de opinión.
Oliver le dio dos besos y se volvió a sentar en su trono sin ella de pretendienta. Aunque volvió ha aceptar con mucho talante el rechazo de Virginia, parece que no entendía, o no quería entender, las razones que ella le expuso para no ser su pretendienta.
Seguro que Oliver no se dará por vencido y volverá a intentar que Virginia baje de las gradas para sentarse en la silla de pretendienta. Es un chico muy perseverante y sabe bien que quien la sigue, la consigue.