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"A mí también me llegan cosas tuyas"

Meritxell tenía una duda que Miriam quiso sacar a la luz. Algunos de sus pretendientes habían estado en la Posada a pesar, de saber que a ella no le gustaba. Sin embargo, una simple aclaración se convirtió en una pelea entre la tronista y Roberto, quien no está dispuesto a renunciar a su vida nocturna. La cosa terminó en un abrazo pero, su cuarta cita les pasó factura.
"¿Quiénes habéis estado en la Posada?"
 
 
 
Antes de seguir, Emma quiso que todos vieran el encuentro que habían tenido y que quizás era el motivo de que un malentendido llegara tan lejos.
 
 
 
 
 
 
Meritxell cansada de que sus pretendientes no respetaran sus deseos, fue muy clara: "Haced lo que os de la gana". Pero, Roberto no estaba dispuesto a callarse ante tales palabras e intentó explicarle que él no veía nada malo en salir a tomarse algo. Opinión que compartieron muchos en plató. Sin embargo, Meritxell no quería expresar eso sino, que intentaba pedirles que no fueran al lugar que iba todo el mundo porque a ella le estaban todo el rato llegando rumores sobre ellos.
Intentando ser delicado, Roberto le volvió a debatir y Meritxell no aguantó más: "Roberto de ti es del que más cosas me llegan. Me han dicho que el otro día estuviste haciendo el marrano con unas chicas en la Posada". El pretendiente lo negó y atacó: "A nosotros también nos llegan cosas tuyas". La polémica estaba servida. Meritxell no aceptaba que le atacara de esa manera tan sucia y ambos terminaron diciéndose palabras que no querían en el calor del tresillo.
Una cena inoportuna
 
Tras escuchar en plató los problemas que Meritxell tenía con su físico, Roberto intentó demostrarle que estaba estupenda y la llevó a cenar. . La tronista no quiso tratar el tema y le recriminó que le hubiera invitado a cenar cuando unas horas antes le había dicho que había dejado de cenar. Una mala idea
Roberto intentó solucionar el embrollo pero, la cita ya estaba estropeada. Intentando poner buena cara, Meritxell intentó cambiar de tema pero, la cosa cada vez se estropeaba más, las noches de fiesta del malagueño eran algo que no le sentaban demasiado bien a su tronista y llena de dudas Meritxell le preguntó: "¿No me vas a fallar?". Muy seguro, Roberto dijo que no.
Tras terminar el encuentro, ambos estuvieron de acuerdo en que algo había fallado y que su atracción sexual se había convertido solo en eso: "Hemos retrocedido varias citas en lugar de avanzar".
De nuevo en plató, Meritxell no se sentía bien con su comportamiento y antes de comenzar a comentar la cita de Rafa se levantó y abrazo a Roberto.