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"Hay un momento en la vida de todo hombre en el que todo puede cambiar"

Pedro aprovechó las calabazas que Virginia le dio a Aitor para mostrar su atracción por el pretendiente y pedirle una cita. Muy educado, el andaluz aseguró que todavía no le había dado por ahí pero que no le importaría conocerle un poco mejor. El plan estaba hecho y al gancho le tocaba sacar todas sus armas de seducción. ¿Habrá conseguido cambiar la sexualidad de Aitor?
 
Tras los dos besos de bienvenida, Pedro le reconoció a Aitor su atrevimiento al ir al encuentro y este le aseguró que la amistad no se la niega a nadie. Entre bromas, Pedro dejó ver que podía ser algo más que amistad. Ya en un banco de la plaza, Pedro le pidió a su cita que no le tratara como una mujer ya que no lo era. Unas palabras que fueron solo el principio de una conversación muy, muy divertida.
 
Aitor: "Te has atrevido a pedirme una cita"
 
Pedro: "Con un hombre como tú... Había pensado en pedirte matrimonio pero era muy pronto. Quítate las gafas para que pueda verte ese pedazo de ojos". (El chico procedió)
 
"¡¡¡Ostias!!! (Entre miraditas y juegos) Estamos en Chueca".
 
 
Pedro: "¿Cómo que no se te ha pegado nada?"
 
Aitor: "No se me ha pegado nada"
 
Pedro: "Eso es lo de menos, lo importante es que no entendamos"
 
Aitor: "A mí me gustan mucho las mujeres y una en concreto que tú me has destapado".
 
 
 
Aitor: "Escucho Virginia y se me llena todo"
 
 
Aitor: "A la huerta".
 
 
 
Pedro: "Un pedazo de hombre guapo como tú con un pedazo de hombre hinchado como yo..."
 
 
Pedro: "No, no en mí. Con esos brazos... Me gustan los hombres con brazos gruesos de esos que te abracen y te dejen sin respiración".
 
Aitor: "Si me da algún día por cambiarme sería promiscuo".
 
Pedro: "Ahora te voy a echar de menos"
 
Aitor: "Encima estaba yo ahí solito"
 
Pedro: "Pero yo estaba pendiente de ti que no te faltara ni un bocadillo".
 
Entre risas y abrazos los dos hombres pusieron fin a una cita muy peculiar y divertida.
 
Ya en plató, Aitor intentó que Virginia le diera una oportunidad pero se encontró con un rotundo 'no', que se convirtió en un tímido 'sí' cuando la tarotista le dijo a Aitor que en menos de tres meses iba a encontrar un buen trabajo en el que iba a ganar bastante dinero.
Aitor: "Llevo 24 años viviendo con un gay y no se me ha pegado nada".
Pedro: "¿Tú te crees que yo soy tonto? Yo soy mariquita pero no tonta. Yo entiendo que Virginia tiene unas razones que yo no tengo pero, creo que conmigo tienes más posibilidades que con Virginia"
Pedro: "Con esto no quiere decir que te lleve al huerto porque yo te llevaría a otro sitio..."
Pedro: "Claro, a recoger pepinos, calabacines... (Risas) Parece que te estás tomando a risa nuestra cita".
Aitor: "No, no es a risa. Es que la cita es rara, es una cita innovadora".
Aitor: "Yo no sé que tengo en el mundo gay que tengo un tirón"