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Una tienda de ropa se interpone en su amor

Una cita de ensueño que comenzaba de una forma no demasiado agradable, con sus protagonistas encerrados en el ascensor. "Estoy atrapado con una rubia diabólica", gritaba David Morales para pedir ayuda. En realidad no es lo que pensaba de su acompañante Ana, "me encantaste en el momento en que te vi en la calle y en el momento en el que hablé contigo me encastaste aún más", le dijo.
Después de haberla abordado en la calle era evidente que David sentía algún tipo de atracción por ella pero, ¿qué le gustaba a ella de David? "No sé", contestó Ana, tal vez sea su "forma de ser". "¿Eres claustrofóbico?", esta pregunta de Ana le dio la oportunidad al postulante de conseguir un abrazo.
Finalmente, su nada terrorífica experiencia de encierro terminaba y tenían la oportunidad de disfrutar de algo de charla sentados cómodamente en un bar. Algo más serio, David le explicó que es lo que estaba buscando en el programa: "yo quiero conocer una chica como tú". El aspirante está harto de cierto tipo de personas, y es que "hay muchísima gente que no es sincera". David se mostró encantado con Ana y numeró todas las cualidades que le gustaban de ella: "sencilla, trabajadora, guapa, divertida, porque pareces una 'cachonda". "Me gusta trabajar", reconocía la joven, un espécimen difícil de encontrar.
"Me dan ganas de besarte y todo" , se apresuró David, al que Ana paró los pies de inmediato: "no David, es la primera cita. Este pequeño tropiezo no detuvo al imparable David Morales que no dejó de bromear y tomarle el pelo: "te tengo que reconocer algo, tengo hecha una operación. Me tuvieron que hacer una reducción de pene". Ana aseguró 'pillar' el carácter bromista del concursante y no dudó en enseñarle una costumbre rusa: "En Rusia se besa tres veces".
Ambos salieron encantados de la cita, "David se merece ser tronista, me ha gustado su ser, reconoció Ana. Por su parte David decía que "más encantado no puedo salir de la cita".
El momento triste llegó cuando se le anunció a David que su pretendienta no se encontraba allí porque no le habían concedido el permiso en su trabajo, y que lo más probable era que si salía elegido tronista tampoco pudiera. "Ojala muchas más mujeres que pasen por el programa sean como ella", se lamentaba David, "a mí esta chica me encanta y venía con la idea, todo este tiempo pensando tengo ganas de ver a Ana". El posible futuro tronista se quedó por primera vez sin palabras: "sinceramente, es una pena, ya veremos que pasa, no te puedo decir nada más".