Óscar está convencido de que su fuerte personalidad es capaz de sorprender a Gina en muchas facetas y decidió enseñarle una de ellas. El pretendiente preparó una cita de yoga para conseguir conectar física y mentalmente con su tronista. Hicieron posturas, charlaron y Óscar sorprendió a Gina con un regalo. Una piedra de cuarzo blanco que la ayudará a cumplir sus deseos. La tronista cerró los ojos con la piedra en la mano, para pedir su deseo y se encontró con un beso de su pretendiente. La tronista se quedó un poco bloqueada, pero no dudó en devolverle el beso. Sin embargo, salió de la cita con la sensación de que no era el momento, ni el lugar para que se dieran un beso.
Déjanos tu opinión
Usuario registrado