En tan solo unos días, Juanjo se había dado cuenta de que la pretendienta más completa que tenía era Aitziber, y llegaba muy ilusionado a su encuentro. La joven quiso sincerarse con él y le contó que se sentía identificada con él porque ella también tenía mala relación con su padre y su madre no tenía una posición demasiado acomodada. Juanjo le agradeció su sinceridad y no dudó en confesarle que ya no estaba en la cuerda floja. Es evidente que entre ellos existe una conexión especial y que ambos estaban deseando besarse, pero el tronista decidió pensárselo un poco mejor y se marchó de la cita antes de hacer algo precipitado.
Déjanos tu opinión
Usuario registrado