Rubén tiene claro que Cristina le gusta mucho sexualmente y ahora quiere saber si su interior y su personalidad también le gustan de la misma manera. Nada más llegar a la cita, Cristina buscó el acercamiento y el tronista marcó las distancias. Cris pensaba que era una broma, pero la cosa iba en serio. El tronista le preguntó por el número de relaciones que había tenido con gente del programa, que qué tal se le daban las tareas domésticas… Rubén está buscando a una señorita y Cristina está en proceso de convertirse en una. Finalmente, la pretendienta le robó un abrazo, pero salió muy mosqueada de la cita.
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