Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Dioni: "Yo con mi peluquín y mi calva hago lo que me da la gana"

Ya han pasado 20 años del robo del furgón que lanzó a El Dioni al estrellato. El guardaespaldas gastó parte de su botín en Río de Janeiro donde fue detenido. Antes de ser detenido pasó una noche de lujuria y desenfreno cuyo relato se vio salpicado de un incidente y es que el "dedo volador" de Kiko Hernández volvió a tomar vida propia para levantar el peluquín de El Dioni, dejando al descubierto su calvicie
El 28 de julio de 1989, en su condición de guardaespaldas, Dionisio Rodríguez aprovechó la ausencia de dos de sus compañeros para apoderarse de un furgón y su contenido: 298 millones de pesetas. Un botín que, además de ser repartido entre distintas personas, gastó en Río de Janeiro. Allí tras una agradable comida regada con el  mejor vino y música italianas, se dirigió a un prostíbulo donde llegó a acumular 6 pulseras, número indicativo del número de mujeres con las que estuvo.
Pero la entrevista llegó a su punto álgido cuando Kiko Hernández, como ya hiciera con el vestido de Yola Berrocal dejando al descubierto su preciado escote, volvió a sufrir uno de los ataques de su "dedo volador" tirando del pelo de Dioni y dejando así al descubierto su calvicie.
Comenzó aquí la avalancha de ataques hacia Kiko Hernández ya fuera de plató. El Dioni reclamaba un peine e incluso lanzó alguna que otra amenaza ante las palabras de Kiko "A que te meto", le decía.
Para calmar el ambiente, Jorge Javier Vázquez halagaba el aspecto de su invitado sin pelo artifical pero El Dioni no creía en su valoración, "tú, en tu programa, di lo que te de la gana, pero yo con mi peluquín y mi calva hago lo que me dé la gana". Y, como símbolo de redención, se ofreción a colocarle el peluquín e incluso peinárselo "con los dedos".
Tras proferir todo tipo de palabras en tono amenazador, el ahora cantante regresaba a plató para recibir las disculpas de Kiko quien no se hace responsable de su "dedo volador" y para cantar una canción en la que habla de la historia del robo del furgón.