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Jimmy Jump, espontáneamente: "Si hablase con Daniel Diges, le pediría perdón"

Provocador, caradura y psicópata. Estos han sido sólo algunos de los calificativos que la prensa internacional ha dedicado a Jimmy Jump, el 'espontáneo' que arruinó el protagonismo eurovisivo a Daniel Diges y que ahora ha saltado al 'Deluxe'. Aunque muchas voces han asegurado que su "bromita" en realidad ha beneficiado al cantante, Jump ha admitido que tampoco tenía tanta gracia y le desea mucha suerte en su carrera. Para ello, ha cantado 'Algo pequeñito' con ¡Karmele Marchante!.
"Es una historia divertida y creo que a él le ha beneficiado también. Normalmente mi terreno es el deportivo, pero buscaba algo más artístico", ha explicado Jump nada más sentarse en su silla frente a Jorge Javier y su 'troup'. Todos los colaboradores, salvo Karmele, le han cantado las cuarenta, si bien es cierto que Kiko Hernández (uno de los más críticos) ha dado en la diana: "Tienes tanto morro que haces gracias".
En ese tono, entre cínico e hilarante, ha seguido Jimmy el resto de la entrevista. Una cosa no quita a la otra y él quería que el representante español ganase el certamen. Así lo ha explicado: "Aún no he hablado con Daniel, pero me apetecería. Lo primero que le diría es 'chaval, discúlpame si te molestó mi actuación' y después felicidades por llegar ahí. ¡Yo quería que ganase!", ha exclamado, sin barretina pero con gorro de mimbre.
Dos caras de la misma moneda
Por si acaso Jump no lo sospechaba, Kiko Matamoros le transmitía el sentir de Daniel: "Él piensa que le has faltado al respeto, está dolido", ha dicho el colaborador. Más tarde, en un video, el propio Diges comentaba la jugada con perlas léxicas: "Psicópata", "yo no le miré pero temía que sacase un arms", "no quiero saber nada", "que siga con su carrera y yo con la mía", "me pillé un cabreo impresionante y a los cinco minutos pensé que hasta me había venido bien".
Jimmy subrayaba su teoría del hermanamiento tras el aluvión de piropos: "Cuando salto en la actuación intento no tocar a nadie, saludo a Daniel e incluso le doy un beso. Gracias a mi salto ganó dos puestos", ha incidido.
Canta con Karmele el tema de Diges
Karmele, su fan número uno, se ha interesado por el propio proceso saltarín. "Intenté colarme por una entrada por los famosos, logré pasar el primer control hacia la zona de los VIP. Volví a salir porque no podía acceder al escenario. Me pongo cerca. Me levanto 5 veces porque viene gente. Veo una silla libre de los medios, estaba muy nervioso. Con Azerbaiyán no pintaba nada. Todo iba muy rápido y me decidí", ha explicado Jump.
Tras el argumento, el arte. Jimmy, micrófono en mano, se ha arrancado con su particular versión del tema Entre risas, los colaborados se quedaban con la boca abierta ante el momentazo: "Te lo hace a ti en el tsunami, Karmele, y le corres a gorrazos. Querías tanto ir a Eurovisión que no tienes respeto por tu compañero y te pones a cantar con Jimmy Jump", le reprendía Mila Ximénez a Marchante. 'Algo pequeñito' , acompañado por ¡Karmele Marchante!.
Motivos de su 'salto' y su ser
Ya puestos, Jimmy se ha sincerado por completo y se ha explayado en su idiosincrasia vital. Al parecer, su afición es genética ("con mi padre hacíamos viajes por toda Europa y siempre nos colábamos en el Louvre y en otros sitios"), irrefrenable ("me siento libre, siento una adrenalina y una pasión enormes") y muy elaborada ("no soy ningún frikie, me lo curro mucho").
Estamos pues antes una forma soñar. Según Jump, un intento de ensalzamiento de la solidaridad universal, poco menos que una suerte de justicia retributiva: "Saltando en Eurovisión representaba a todas las personas que se presentaron y no han logrado ir. Es el sueño que todos tenemos de estar en el escenario", ha afirmado, tranquilo.
Los Óscar, su sueño
"Sólo me arrepiento de haber saltado en la Fórmula 1, con los coches a toda velocidad y tal. Era demasiada adrenalina", ha confesado a continuación el 'saltador', quien tiene varias multas aún pendientes por pagar: "Están en manos de mis abogados. Algunas no muy altas y otras mayores de 20.000 euros", ha dicho.
Su sueldo como comercial no le da para hacer frente a dichos pagos, de modo que se ha buscado modos alternativos de pagarlas, como un anónimo que le ha propuesto un spot televisivo o donativos voluntarios a través de la red. ¿La próxima hazaña? "Mi sueño es liarla en los Óscar, pero de momento ahora mismo voy a ponerle mi barretina a Matamoros, que es todo un reto", ha zanjado, directo hacia su inminente objetivo.