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Palabras de amor

Cata y Duque vuelven a verse en el mirador, el lugar donde hace tiempo surgió su amor. Un sitio donde a los dos les trae buenos recuerdos pero que miran con nostalgia ese tiempo pasado. Ellos han cambiado desde esa primera vez, pero hay algo que les une y que no podrá desaparecer nunca. Estas son las dulces palabras que se intercambiaron en ese mágico mirador.
Luego le besa, un beso de despedida, Duque se queda cabizbajo mirando al horizonte en el mirador en el que hace tiempo surgiría el amor. Un amor eterno pero imposible.
Duque: Hay cosas que nunca me cansaré de mirar.
Cata: Este sitio me trae muchos recuerdos. (Con mucha dulzura Duque acaricia su cara).
D: Tienes que tener cuidado con tu marido, Catalina. Cortés está revolviendo todo para averiguar quién me ha dado los contactos y necesita encontrar un culpable o una culpable
C: Creo que conozco a mi marido y no lo descubrirá pero si lo hace...
D: no sabes de lo que es capaz de hacer
C: Me estoy empezando a dar cuenta
D: Que raro es todo esto de verdad. Todo esto sigue siendo igual pero nosotros hemos cambiado mucho, ¿verdad?
C: Ojalá que hubiera momentos en los que se pudiera parar el tiempo. Pero Rafa, tú y yo ya no somos los mismos.
D: ¿Cuánto tiempo vas a seguir con este juego, Catalina? Vi las llamadas ¿qué pasa te arrepentiste en el último momento?
C: Sabías desde el principio que todo esto era una trampa ¿Por qué no me dijiste nada?
D: Porque quería saber hasta dónde eras capaz de llegar.
C: ¿Por qué?
D: Pues no lo sé, no lo sé, por qué la verdad. A veces siento que te debo tantas cosas y sentía que era la oportunidad de demostrarte que haría cualquier cosa por ti. Además me doy cuenta de todo lo mucho que me odias después de todo lo que pasó con Jesús y es algo de lo que no me puedo quitar de la cabeza. (Cata se seca la lágrima).
C: Ahora sé que tú no tuviste nada que ver con la muerte de mi hermano. (Duque le acaricia la mano).
D: Entonces... puedo recuperar a la chica con la que estuve aquí por primera vez.
C: No lo sé.
D: Yo soy lo que ves, Catalina. Te quiero mucho pero para seguir con todo esto para delante necesito saber que tú sientes lo mismo por mí.
C: Rafa, yo siempre te querré. Se acercan y se funden en un beso interminable y en un breve abrazo rechazado por Cata.
D: ¿Qué te pasa?
C: Rafa ahora soy una mujer casada y Miguel nunca me va a dejar que me separe de él.
D: Ese es el único problema.
Cata llorosa : Tú y yo no podemos estar juntos. Ahora he visto el tipo de mundo en el que vives y yo no quiero formar parte de él. Es un precio muy alto y no estoy dispuesta a pagarlo.