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La Roca tiende una trampa a Mejía

La inspectora jefe Marta Rueda tras encontrar los dos cadáveres de José Moreno y Sandra Barrio enterrados en un bosquecito, pide una orden de búsqueda y captura de Guillermo Mejía por doble asesinato. Sin embargo, al acudir a la mansión del mexicano él ya había huido. Pero La Roca sabe la forma de atraparlo: “tendiéndole una trampa”.
Deciden acudir al hospital y conseguir despertar a Penumbras. Quesada a través de unas formas poco ortodoxas consigue el objetivo. A continuación, los médicos llaman a ‘Bebe’ Mejía, y le comunican que su amigo ha despertado del coma. Lo que alegra al ‘narco’ y decide ir con Jessi y Pancho a visitarlo al hospital.
Penumbras con las pocas fuerzas que le quedan consigue decirle que Cata está viva. Jessi nota que algo va a ocurrir y una vez fuera de la habitación intenta huir. Pero Mejía la agarra e intentan esquivar a la policía bajando por las escaleras hacia el parking. Sin embargo en el garaje le espera La Roca apuntándole con la pistola, “dame un sólo motivo para meterte un tiro”. Marta Rueda se le acerca y le lee sus derechos, . queda detenido por los asesinatos de Moreno y de Sandra Barrio
Mejía y Pancho, interrogados
La inspectora jefe intenta sacarle información a Mejía sobre el asesinato, pero él insiste que no tuvo nada que ver. Mientras, en la otra sala Pancho es interrogado por La Roca, el sicario tampoco suelta palabra, se defiende diciendo que él no disparó a Sandra que fue Moreno y que después se suicidó. El inspector quiere conseguir su confesión: “Esa pistola pudo dispararla cualquiera”, contesta el sicario. Esta afirmación hace que La Roca ponga nervioso a Pancho diciéndole que si estaba incriminando a su jefe. La traición se paga con la muerte, “¿cuánto crees que durarías en la calle?”. El sicario no tiene alternativa y se autoinculpa, lo que hace que Mejía tenga que pasar también a disposición judicial por el asesinato de Moreno y Sandra. “El forense ha establecido que El Moreno y Sandra murieron prácticamente al mismo tiempo y tú estabas allí cuando Sandra murió y no sólo eso, las balas encontradas en el cadáver del Moreno salieron de tu arma ”.
En los Juzgados
Al día siguiente, Mejía tiene una cita con el juez, Marta Rueda le acompaña. El mexicano le pide ir al baño antes de entrar en la sala, un agente no le pierde de vista, al cabo de un rato comienza a fingir que se encuentra mal. El policía se acerca, forcejea con él, le quita la pistola y huye. Marta sospecha que algo no anda bien, se acerca a los baños, y de repente el narcotraficante sale disparado pegando tiros. Marta intenta pararlo pero cae herida, rápidamente llama a La Roca. Mejía ha escapado. Es peligroso, va en busca de Cata y de Jessi .