Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Consuelo Berlanga se desespera entre lágrimas el primer día: "¡Quiero mi chubasquero!"

Berlanga sabía a lo que venía a la isla. O no. Primera gala y primer encontronazo cara a cara con sus propias fuerzas, físicas y mentales. Apenas habían transcurrido unos minutos del programa debut cuando ha pedido hablar a cámara: "¡Sois unos mentirosos! No sabía de qué iba el programa, debe de ser eso. Ya se sabe que la ignorancia es atrevida, llevo 20 años viviendo de mi credibilidad, la gente me cree, aquí por lo visto vale mentir, así que lo mismo me he equivocado de programa. Quería un chubasquero y pregunté si podía traérmelo o esperaba a uno mejor que me iba a dar la organización, y no tengo ninguno", ha lanzado.
Al más puro estilo show-woman, hasta el punto que Jesús Vázquez y todo el plató no acababan de saber si era en broma o en serio, Consuelo daba rienda suelta a su vena reivindicativa. Vázquez intentaba apaciguar los ánimos: "Hasta donde yo sé, os han dicho que eligiéseis una prenda para la aventura. Lo hiciste y luego quisiste cambiar y ya no era posible porque la prueba ya había empezado. Pero vamos que por un chubasquero no pasa nada", ha explicado.
'Pasionaria' Berlanga
Aún así, ella no se daba por vencida y mantenía el tono bolchevique. "No es así", ha dicho antes de pedir hablar con quien fuese para solucionar su problema de equipamiento. De nada ha servido los nuevos intentos del presentador por calmarla.
Pero aún le quedaba a la concursante de más edad del equipo de los famosos mucho por ver. Dejado a un lado el entuerto del chubasquero, la siguiente trampa que se le ha venido encima tenía aún más envergadura:La primera prueba. En ella, los famosos han tenido que lanzar diez cajas desde el barco en el que se encontraban para hacerlas llegar a la orilla nadando. Dentro, su equipaje.
Lágrimas de desesperación
Berlanga ha sufrido algo parecido a un , ha buscado el recodo más cercano al mar, se ha lanzado con dificultad y se ha agarrado como una auténtica naufraga a su caja. O como "una tortuga de Waku-waku", ha definido Eva González. El resto del grupo, la echaba una mano, retrasándose con respecto al tiempo disponible. tirando de físico, ha conseguido llevar su caja a la plataforma. ataque de miedo Sólo Rafa Mora ,
Ya en el refugio, acompañados de Eva González, las súplicas del grupo pidiendo indulgencia en forma de cajas extra han llevado a las lágrimas de una Consuelo desesperada. Insisto, cuando sea labor de equipo, insisto, dejadme. Me voy a sentir fatal si tengo la responsabilidad, voy a llegar 20 minutos, no me esperéis, es absurdo", ha repetido la periodista. Rafa Mora, tratando de tranquilizarla, ha puesto finalmente el punto de equilibrio: "De momento es en equipo y ya está, ya veremos más adelante", ha zanjado.