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Leo no supera el reto semanal

Leo fue enviado a Playa Pelícano por Patxi para enfrentarse al reto semanal de estar sin compañía en una isla y de superar una prueba establecida por la organización del programa. El 'triunfito' llegó con mucha fuerza, pero finalmente no pudo conseguir la propuesta del programa. Los concursantes han sido sancionados,
Leo  ha afrontado la semana más dura en el terreno hondureño al tener que hacer frente a la supervivencia en solitario en Playa Pelícano. Además de proveerse de víveres con los que poder alimentarse y tratar de sobrellevar la soledad, el cantante ha tenido que enfrentarse a un reto cuyo éxito influiría en las condiciones de vida del resto de participantes. La misión encontrar madejas con las que crear una cuerda encomendada por la organización no ha sido completada por el concursante, circunstancia que deparará una sanción tanto para él como para el resto de sus compañeros.
Leo Segarra  fue enviado a Playa Pelícano para superar el reto semanal. El concursante empezó con mucha ilusión, pero rápidamente perdió la paciencia y vio como las cosas se le complicaban por minutos. La prueba no era demasiado complicada, pero finalmente no fue capaz de conseguirla. La tortura del cantante ha llegado a su fin, aunque este final no ha sido precisamente el que esperaba.
Leo no pudo encontrar los metros de cuerda, algo que Miriam había logrado semanas antes. Se derrumbó rápidamente y decidió abandonar, dedicándose exclusivamente a la vida contemplativa.
Esta es la segunda vez en la que los supervivientes no logran el reto. La organización del programa lo dejó muy claro: la semana en la que el concursante enviado a Playa Pelícano no consiguiera el reto el grupo al completo sería sancionado. Esta vez tampoco han podido finalizarla con éxito, por lo que no han podido librarse del castigo.
 La decisión tenía que tomarla la expulsada, Karmele. La organización le ha dado dos opciones: sus compañeros tendrían que quedarse sin lonas o sin el machete. Después de pensárselo durante unos segundos se ha decantado por la segunda opción, decisión que los supervivientes tendrán que acatar sin rechistar.