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Las anónimas ya se odian

En la primera gala pudimos ver cómo los concursantes anónimosse unían para criticar a los famosos, sus rivales, de quienes decían que son "más débiles" por el hecho de conocidos y a quienes aseguraban "no tener ningún miedo". Sin embrago, en esta unidad han comenzado a formarse las primeras fisuras, principalmente, por parte de las mujeres del grupo.
Una incompatibilidad innata
Sin casi mediar palabra entre ellas, Nerea y Miriam se han declarado una enemistad mutua. La primera ha dicho ante las cámaras que Miriam es "una borde y una estúpida"y que se siente molesta porque su compañera, a la hora de hacer las cosas en grupo, se distancia y se muestra individualista. Miriam, una mujer que se define a sí misma como "seca, terca, orugullosa y de pocas amigas" no soporta la "falsedad" de la camarera. "Creo que Nerea está actuando delante de la cámara y no me gusta la gente así".
Pelea por el reparto de la cena
Nerea también ha marcado distancias con María José a la hora de la cena. La joven no estaba de acuerdo con el reparto que había llevado a cabo su compañera más longeva, quien le ha contestado que ella no está en la isla para servirle la cena a nadie y que, si de ella dependiese, Nerea no cenaría. A la camarera no le ha gustado que el criterio de María José se impusiera por encima del suyo, por lo que el ambiente en el grupo a comenzado a cargarse de tensión.
Sólo hay otra de las chicas que ha declarado llevarse bien con Nerea. Se trata de Deborah, la concursante con madre española y padre chico, que considera a su conflictiva compañera como su único apoyo en la isla.