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La aparente calma de la isla esconde la división de los concursantes

Aunque el clima que reina en Honduras es de aparente tranquilidad, entre los supervivientes hay grietas abiertas que parecen imposibles de cerrar antes de que termine el concurso. Dos grupos totalemte diferenciados que intentan convivir en un reducido espacio que no hace demasiado fácil esta tarea.
Cuando la gran final de 'Supervivientes: perdidos en Honduras' está a la vuelta de la esquina, los concursantes están pasando por uno de los momentos más tranquilos desde que comenzó la aventura. Solamente quedan cuatro concursantes en la isla, y aunque el futuro de tres de ellos, y , está en las manos del público parece que todos confían en su comportamiento en la isla. Miriam , Nekal Leo
El tiempo en Honduras parece haber firmado una tregua después de que un terrible temporal azotase la isla en los últimos días. El alimento tampoco escasea, y las almendras y el pescado forman parte esencial de la dieta alimenticia de nuestros concursantes; algo que facilita la convivencia durante los últimos días del programa.
Pero aunque el clima aparente es de calma, en la playa siguen viviendo dos grupos totalmente diferenciados. Lely y Leo por un lado y Miriam y Nekal por el otro, formas unas porciones divididas por completo que esconden multidud de quejas y rencores detrás de una falsa tranquilidad. La separación por parejas está cada día más clara y el tiempo que pasa todo el grupo unido es prácticamente inexistente.
"Contención e hipocresía" Lely , así define Miriam la situación actual en la isla en el particular confesionario que ha establecido cada día junto a su nueva e inseparable Nekal. Mientras, la otra parte del equipo, formada por Leo y , dedican sus últimos días en Honduras a pescar para poder comer a diario.