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Dos bacterias obligan a Mario a guardar reposo absoluto

Todos los indicios hacían presagiar lo peor desde el primer momento. Mario Picazo, ese hombre que en la última edición de 'Supervivientes' nos sorprendió a todos con su valentía y su capacidad de superación. El hombre del tiempo más atractivo de toda la televisión, ese que nos enamora con una simple mirada, se ganó el apodo de 'Super Mario', nombre que le venía al pelo después de dejar a media España anonadada al verle desenvolverse en un clima adverso y al que no estaba acostumbrado.
Mario se aclimató inmediatamente a la vida en Honduras. Abandó la comodidad de los platós por la humedad de la selva, se separó de su familia durante casi tres meses para acomodarse en su nuevo hogar, una pequeña choza donde el agua corriente brillaba por su ausencia durante la mayor parte de día, pero el director de meteorológica tenía tanta ilusión puesta en este nevo proyecto que los impedimentos se convirtieron en auténticos retos diarios.
Su paso por los Cayos Cochinos fue tan positivo que no se lo pensó a la hora de repetir experiencia. El meteorólogo, haciendo muestra de su nueva faceta de náufrago, se montó de nuevo en el avión rumbo a Honduras. Primera gala. Todo estaba al 100% menos nuestro Mario, que se encontraba indispuesto debido a una supuesta diarrea.
El presentador se vio obligado a quedarse en el campamento central, pero se negó a abandonar el programa y se atrevió a conducir la gala a pesar de su delicada salud. De hecho, consiguió que los espectadores no se percataran de su malestar. Pero, finalmente, el médico de 'Supervivientes' le ha recomendado un par de días de reposos absoluto que Mario está guardando en una de las villas donde se encuentran alojados.
Primero se especuló con un posible virus y, finalmente, Mario ha confirmado personalmente a telecinco.es que tiene dos bacterias, "la de la fiebre tifoidea y otra de la que no recuerdo ni su nombre...."
Esta enfermedad se inicia con un malestar general, pérdida de apetito, dolor de cabeza y estreñimiento. Unos días después comienza el período febril durante el cual el enfermo llega a alcanzar los cuarenta grados centígrados; es en este momento cuando aparecen unas manchas rojas en la piel que pueden permanecer durante 14 días. A partir de este punto, la evolución normal  es la curación gracias a los medicamentos que hay en la actualidad.
En la mayoría de los casos la infección se produce por consumir bebidas y alimentos contaminados, como leche, derivados de los lácteos, las verduras regadas con aguas fecales, los huevos y el agua. Por suerte, lo peor ya ha pasado para Mario, que ya ha iniciado la fase de recuperación en su enfermedad. ¡Ánimo Mario!