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Los compañeros dejan sin comer a Sonia y Malena en una prueba de recompensa

Eva González esperaba a los supervivientes de Wild Cay (los tres nominados Beatriz, Rafa y Guille siguen en la selva) para una nueva prueba de recompensa. En esta ocasión debían dividirse en parejas  y transportar una serie de ollas a lo largo de dos listones de metal con unas largas horquillas. Completado el recorrido, cada pareja podía abrir la olla y lanzarse a por su contenido: pasta, pizza, y crema de cacao, entre otras delicatessen.
En dos ocasiones lo intentaron Malena Gracia y Sonia Arenas, sin éxito. Sin tiempo que perder, los compañeros las metían prisa con sus respectivas ollas. Alguno de ellos, como Parri, se las apañaron para comer dos veces, a pesar de que Eva les recordaba constantemente que podían ceder su puesto para que las desafortunadas consiguieran el preciado premio, a lo que Perdiguero finalmente se opuso con un "no" rotundo.
El hambre agudiza el ingenio, pero en ocasiones también puede sacar lo peor de nosotros. Eva González no podía ocultar su enfado por lo que acababa de ocurrir, y la picardía de Román metiendo la zarpa en la Nocilla, ya terminada la prueba, fue la gota que colmó el vaso:  No, no, no. Las normas son las normas, y no os las podéis saltar. Habéis tenido la oportunidad de comer todos. Vosotros mismos habéis decidido que Sonia y Malena no coman", sentenció secamente.
Posteriormente, Sonia, en nombre de Malena y en el suyo propio, se mostraba dolida por cómo se habían comportado sus compañeros y en especial Perdi : "Sí que nos ha sentado un poco mal la forma en la que lo ha dicho", confesó. Perdiguero, por parte, justificaba así sus modales: "Ellas están menos ocostumbradas a la isla, van un poquito más tranquilas y no tienen el ansia que tenemos nosotros por comer. No llegan y le falta chispa y energía por dejarse la vida jugando por un poco de comida", comentó.