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Los concursantes viven las peores horas de sus vidas

El tiempo en Honduras ha sufrido un gran revés. Un temporal ha llegado hasta la isla dejando a los concursantes totalmente indefensos ante las duras condiciones que la naturaleza ha llevado hasta allí. La organización ha visto necesario acudir al rescate de los concursantes para asegurar sus condiciones de supervivencia.
Las condiciones climatológicas en Honduras empeoran por momentos. Hasta la isla ha llegado un tremendo temporal que no deja que los concursantes lleven una vida normal. Mientras la lluvia, intensa y fina, cala todas sus pertenencias, el intenso viento, que corre a cientos de kilómetros por hora, empeoran todavía más el día a día.
A la debilidad física por la que atraviesan, en mayor o menor medida, los habitantes de Cayos Cochinos, causada por la escasa captura de recursos con los que alimentarse, los supervivientes han tenido que soportar además las condiciones climatológicas de mayor dureza desde el arranque de la aventura. Un fuerte temporal ha asolado las playas de Cayos Cochinos y los concursantes, con la estructura que aún mantienen en su poder, han tratado de resguardarse de las intensas lluvias y de la fuerza del viento.
Durante días no ha parado de llover en la isla y las pertenencias de los supervivientes han sufrido graves daños. El fuego se ha apagado, la noche se ha convertido en una auténtica tortura y el cuerpo de los concursantes está tan húmedo que ha empezado a arrugarse como un cartón.
Los supervivientes han pasado la noche más dura de su vida. "Hemos pasado unos momentos realmente terroríficos, parecía que el mar nos iba a tragar", comentaron los desvalidos concursantes ante las cámaras. Calados, húmedos y sin un lugar donde cobijarse; así han vivido las horas más terroríficas del programa.
La pesca se ha convertido en un deporte de riesgo, ya que adentrarse en el mar podría llevar al intrépido concursante hacia un fatal desenlace. La organización, que ha visto peligrar realmente la integridad del grupo, ha decidido acudir en su ayuda. En primer lugar vieron necesario entregarles un kit completo de supervivencia con el que sobrevivir en estos difíciles momentos. Pero rápidamente se dieron cuenta de que estas medidas de precaución no eran suficientes, por lo que Mario Picazo llevó hasta la playa un buen número de alimentos envasados con los que poder reponer fuerzas.