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Los supervivientes superan la prueba de recompensa

Después de diecinueve días de supervivencia, los concursantes de esta edición de 'Supervivientes' se han vuelto a enfrentar a su prueba de recompensa semanal. Esta vez consistía en completar recorrido repleto de postes. El premio final era muy dulce, por este motivo, los concursantes se esforzaron al máximo para lograr su objetivo: ganar.

Óscar Martínez, en sustitución de Mario Picazo, explicó claramente las reglas del juego. El elemento fundamental del recorrido consistía en una silla en la que se subiría uno de los supervivientes, elegido entre todos, que más tarde deberían portar entre todos los compañeros con los ojos cerrados.
La elegida para guiar al grupo fue Ivonne. Ella desde las alturas se encargaba de mandar a sus compañeros por el recorrido cargado de postes con diferentes objetos. Lo más complicado de la prueba consistía en que sólo podrían llevarse consigo los elementos que lograsen conseguir a través de un agujero de la nombrada silla.
Han tenido la oportunidad de llevarse a Playa Uva diez productos alimenticios, pero  consiguieron llevarse tan sólo seis. Gracias a esta prueba semanal, los concursantes de 'Supervivientes 2008' ganaron lo siguiente: miel, melocotón y pera en almíbar, crema de cacao, leche condensada, galletas, café, azúcar y nata.
Eso sí, todo el premio debían repartirlo con Míriam, la concursante que se encuentra aislada en Playa Uva. Y fue aquí donde se demostró la solidaridad de los concursantes, que no dudaron ni un momento en realizar un reparto equitativo.
Tras diecinueva días de supervivencia, los habitantes tanto de Playa Uva como de Playa Pelícano tuvieron la oportunidad de saborear un enorme flan con nata que les ofreció la organización del programa como parte de la recompensa. Disfrutaron al máximo y no desperdiciaron ni un miligramo de nata que lamieron hasta de la arena de la playa.