Ana Rosa Quintana es la única periodista de una familia de médicos y militares. Tal vez esto explique la línea que ha tomado su carrera: rigor y vehemencia en el tratamiento de la información, y sensibilidad ante el dolor ajeno.
En 1980 se licenció en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Su trayectoria profesional se inició en Radio Nacional de España, donde se incorporó en período de prácticas. En 1982 fue fichada por Televisión Española para presentar, con Alberto Delgado, la edición nocturna del Telediario, y un año más tarde se trasladó a Nueva York, desde donde trabajó como corresponsal para la cadena Cope y la revista Tiempo.
Es la editora de la revista que lleva sus iniciales, 'AR'
Se descubre entonces una Ana Rosa que es sencilla y espontánea, lo suficientemente natural como para partirse de risa cuando es menester y conseguir que los demás hagan lo propio con sus comentarios.
Cómoda ante las cámaras gracias a su elegancia y natural simpatía, ficha por Antena 3 a principios de 1997, para ponerse al frente del talk show de testimonios Sinceramente Ana Rosa Quintana. En julio de ese mismo año, y junto a su amiga Rosa Villacastín, presenta Extra Rosa, programa que abandonó un año más tarde para presentar el magacín vespertino Sabor a ti.
En 2001, con su hermano Enrique Quintana, Ana Rosa creó su propia productora, Cuarzo Producciones
En el año 2000 se produjo su polémico debut como escritora, con la novela Sabor a hiel, basada en historias de mujeres maltradas que habían pasado por su programa. El libro se convirtió rápidamente en un éxito, con más de 100.000 copias vendidas. Gracias a su gran popularidad fue elegida como una de las voces en el doblaje español de la película Los increíbles, estrenada en 2004.
En 2001, con su hermano Enrique Quintana, Ana Rosa creó su propia productora, Cuarzo Producciones . En este mismo año se convierte en editora de su propia revista, con la publicación femenina AR. La Revista de Ana Rosa, que publica mensualmente Hachette Filipacchi.
En su revista, su gran público puede descubrir algo más de su vida porque entre los reportajes propios de una publicación femenina, se detallan otras facetas más singulares. Por ejemplo, su vena solidaria en viajes a países del tercer mundo como Nepal. Allí Ana Rosa se implicó con los lugareños y la ONG que organizó la visita de la única forma de la que es capaz, al igual que hace con su público: con un compromiso basado en la cercanía y la honestidad.











