Andreas Muras, microbióloga: "La guerra contra la superbacterias es un problema urgente"

La batalla contra las superbacterias es la lucha de la supervivencia de la humanidad en un enfrentamiento que comenzó hace 100 años cuando se descubrió la penicilina, el primer antibiótico que frenó las infecciones. Antes de eso, los seres humanos morían como moscas y vivían una media de 40 años. Hoy, estos microorganismos invisibles que pueblan nuestros cuerpos, crecen en nuestros alimentos y en todos los objetos que nos rodean se han vuelto más resistentes y su amenaza puede devolvernos a un escenario letal. La microbióloga Andreas Muras, autora de La Guerra contra las Superbacterias alerta de que esta es "una historia de ciencia, pero sin ficción'.

"Las superbacterias ya matan de forma directa a 1,2 millones de personas aproximadamente. Esta cifra es mayor a la de las personas que mueren por sida, malaria y algunos tipos de cáncer", explica la bióloga que alerta "si no hacemos algo, esto va a ir a peor." 

La mutación de las superbacterias

Todos estos muertos por infecciones que años atrás eran curables son víctimas de las superbacterias, el resultado de la mutación de su ADN para ser "capaces de sobrevivir a la acción de "algunos antibióticos" y con ello haciendo más vulnerable a los seres humanos. Ellas más superresistentes y nosotros más indefensos.

Una simple operación de muela puede infectarse y en personas con sistemas inmunes deprimidos ser un riesgo para su vida. La Salmonelosis, el cólera, la tuberculosis, la gonorrea, la sifilis pero también las caries, la gingivitis, son algunas de las enfermedades provocadas por las bacterias. Algunas de estas se han convertido en una amenaza y cada vez resultan más difíciles de curar, porque la bacteria que las provoca se han vuelto más resistente a los antibióticos.

Las superbacterias: un proceso natural agravado por el mal uso de los antibióticos

La razón de que la bacterias hayan mutado haciéndose inmunes a las sustancias tóxicas que los científicos desarrollaron para eliminarlas tiene muchas aristas que se reparten entre la acción humana, causa fundamental y la propia naturaleza. La doctora en Microbiología, Andrea Muras explica las "cosas increíbles" que hacen las bacterias, como haber "desarrollado la habilidad de sobrevivir a compuestos que en principio deberían de ser tóxicos para ellas como los antibióticos" volviéndose resistentes, "un proceso natural, no algo que las personas hayamos provocado a propósito."

Las investigaciones han revelado que "ya había superbacterias mucho antes de que se descubriese la penicilina hace algo menos de 100 años"; en muestras del permafrost canadiense se han encontrado "genes de resistencia a varios antibióticos, "cuya antigüedad se estimaba en unos 30.000 años y que incluían ADN tanto de animales como de plantas característicos del Pleistoceno".

Solo en nuestro cuerpo hay tantas células bacterianas como humanas y participan activamente en su funcionamiento

Que este proceso tenga un origen natural "no significa que las personas no tengamos la culpa de haberlo acelerado, agravándolo y poniendo al mundo tal y como lo conocemos en peligro." Es culpa de todos, que hemos tomado antibióticos hasta por un simple catarro, tirando al desagüe lo que nos quedaba, pero no solo eso, como apunta Muras: "sin el uso durante décadas de cantidades indecentes de antibióticos en agricultura, acuicultura y ganadería, quizá no estaríamos donde estamos."

10 millones de muertes en 2050

Naciones Unidas considera que las superbacterias podrían causar 10 millones de muertes al año en 2050. Las infecciones -se prevé- que se convertirán en la primera causa de muerte en el mundo. Esto no es exagerado. Lo explica Muras en nombre de la Ciencia, porque "el mal uso y abuso" de los antibióticos "ha provocado que se empezaran a seleccionar bacterias capaces de sobrevivir a este tipo de tratamientos aumentando su proporción".

La existencia bacterias multirresistentes "ya no es algo anecdótico", cuentos para meternos miedo, sino -como alerta Muras en su libro, "un serio peligro para nuestra salud." El problema para los seres humanos no son algo del futuro, porque "las consecuencias ya se están viendo en el presente" y son las responsables de estos millones de muertes por infecciones fundamentalmente en las vías respiratorias, el aparato urinario, el abdomen y otras que provocan septicemia.

Entre las superbacterias que más preocupan a los científicos, causantes de las principales infecciones en todo el mundo están: Enterococcus faecium, con frecuencia se encuentra en los ambientes hospitalarios; stafhylococcus aureus con una alta capacidad de resistencia en múltiples condiciones. Puede provocar infecciones relacionadas con la comida, pero también es la responsable de infectar las heridas de pacientes hospitalizados. Es capaz de convivir con otra superbacteria muy peligrosa, la Streptococcus pneumoniae. Klebsiella pneumoniae, que provoca infecciones respiratorias graves y del tracto urinario. La acinetobacter baumanni es una bacteria, capaz de crear biopelículas que la hacen sobrevivir en casi cualquier tipo de superficie y en condiciones extremas. Prospera fácilmente en unidades de cuidados intensivo y puede provocar neumonía, miocarditis, meningistis, entre otras que conviven con nosotros hasta que el equilibrio se rompe y nos enferman.

Superantibióticos e Inteligencia Artificial contra las superbacterias

La historia es injusta con los científicos: las eras deberían contarse con un antes de los antibióticos y un después de los antibióticos. El descubrimiento de la penicilina por Fleming nos llevó de vivir una media 40 años a 70.

La comunidad científica lleva años investigando "no sólo para desarrollar nuevos y mejores antibióticos", pero también "en diferentes terapias antimicrobianas alternativas que puedan sustituir o reforzar a los tratamientos médicos ya existentes."

El trabajo de los investigadores tiene que ir avanzando ·"sin que las bacterias lo percibiesen para evitar en la medida de lo posible que surjan resistencias también contra esas nuevas terapias", explica Andrea Muras.

La guerra contra las superbacterias es tan urgente "que cada vez son más los grupos científicos interdisciplinares que participan en esta búsqueda, formados por expertos en diferentes disciplinas científicas y tecnológicas". El objetivo es los conocimientos se complementen y puedan "dar paso a ideas más innovadoras".

Los científicos no dejan fuera ningún área de conocimiento, aunque "a priori no parece que tengan mucho que ver con la microbiología o con los antibióticos", dice la especialista que cita entre las nuevas incorporaciones a la inteligencia artificial y el deep learning, que pueden jugar "un papel clave a la hora de encontrar una salida". 

Sin embargo, tambien cada uno de nosotros tendrá que jugar su papel subraya esta experta que lleva mirando años mirando a las bacterias a través del microscopio.

"Mientras la comunidad científica trata de encontrar una solución eficaz para seguir tratando las enfermedades bacterianas, la sociedad también tiene que asumir su papel en esta guerra contra las superbacterias. Para ello, lo primero que debemos hacer es informarnos sobre lo que está ocurriendo, y qué podemos hacer nosotros para ser parte de la solución, pero también cómo hemos llegado hasta aquí. Si no hacemos algo al respecto, nuestro sistema sanitario y nuestra forma de vivir podrían cambiar por completo", advierte.

Todos -en su opinión- deberíamos tener "conocimientos básicos en microbiología", porque esto "podría ser clave para nuestra salud y para la de nuestro planeta". "Una ciudadanía más formada y con un mayor conocimiento científico es crucial para que nuestra sociedad pueda tomar decisiones basadas en la evidencia y poder superar los retos del mañana". 

Queridas y odiadas bacterias

Las bacterias no enferman y las superbacterias nos matan. Sin embargo, ellas están ahí antes que nosotros, desde el principio de los mundos, como parte del ecosistema que conforman animales, plantas, aire, suelo, agua. Viven en colonias y conviven con otras con las que colaboran, como si de un Ejército se tratara.

"Las bacterias son indispensables para la vida y han tenido un papel crucial en la historia de los seres vivos. Son esenciales para nuestra salud y para la de nuestro planeta, argumenta esta investigadora que a pesar de las dañinas, las llama 'queridísimas bacterias'.

"Esto significa que no sólo tenemos que estudiar a las bacterias que nos enferman, sino que también hay que comprender cómo viven e interaccionan todas en su conjunto, porque en esta vida todo está interconectado". Algo que es para recordar sin sobresalto pero que da "una pequeña idea de la importancia que tienen las bacterias" es que "solo en nuestro cuerpo hay tantas células bacterianas como humanas y participan activamente en su funcionamiento."