La sección oficial de Málaga pasa de una comedia gamberra al drama del acoso
En "Fuga de cerebros", Emilio (Mario Casas) está enamorado desde su niñez de Natalia (Amaia Salamanca) y cuando ésta obtiene una beca para estudiar en Oxford no duda junto a sus amigos Chuli (Alberto Amarilla), Corneto (Pablo Penedo), Ruedas (Gorka Lasaosa) y Cabra (Canco Rodríguez), en seguir sus pasos hacia esa universidad para conseguir su amor.
González Molina no rehuye las etiquetas y admite que el objetivo era "trasladar la comedia americana de calidad a los parámetros españoles".
"Es sobre todo una película para entretener y para que la gente se olvide de los problemas, y no pretende ser nada más", ha dicho en rueda de prensa el director, que se ha declarado "a favor de las películas comerciales y de palomitas".
Por ello, espera que el público "llene los cines y se ría" con "Fuga de cerebros", ha dicho González Molina, que ha reivindicado a "la gente de la tele", un medio "en el que hay talento, pero a veces no hay ni tiempo ni dinero".
"La gente de 15 a 30 años es la que llena las salas de cine y son los que queremos que vayan a verla, porque es el público clave a la hora de que una película recaude dinero, y el público joven es fundamental para eso", ha insistido.
Respecto a los referentes del género, reconoce que, antes de ver la película, los espectadores "pensarán que van a ver 'American Pie' y cuando la estén viendo, pensarán que es como 'Algo pasa con Mary', pero esperamos que dentro de uno o dos años, cuando vean otra película, comparen y piensen que se parece a 'Fuga de cerebros'".
Mientras, en "Bullying", Jordi (Albert Carbó) es un adolescente que acaba de perder a su padre y, junto a su madre (Laura Conejero), comienza una nueva vida en una gran ciudad, Barcelona, en la que sufrirá las agresiones y amenazas de Nacho (Joan Carles Suau), un compañero del instituto.
Desde el principio del proyecto, Josecho San Mateo se planteó rodar una película "sin medias tintas", porque consideraba fundamental "entrar a saco y producir un malestar y un miedo latente en el público, además de en el protagonista".