El exfutbolista que con 19 años decidió invertirlo todo en vivienda y ahora vive de ello: "Voy a ver si compro este piso por 70.000 euros"

El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales factores de desigualdad en España con alquileres disparados y precios de compra fuera del alcance de la mayoría
El lujo de alquilar: la renta de los multiarrendadores multiplica por cuatro a la de los inquilinos
El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales factores de desigualdad en España. Los alquileres disparados, los precios de compra fuera del alcance de la mayoría y la dificultad para ahorrar han configurado un mercado en el que la propiedad funciona como un auténtico ascensor hacia la acumulación de riqueza. Un nuevo informe de consumo deja claro que el patrimonio medio de quienes poseen más de diez viviendas en alquiler es 450 veces superior al de un inquilino.

Los alquileres no paran de subir
En ese escenario, la historia de Carlos Carbonel ilustra cómo la vivienda puede convertirse en una vía de enriquecimiento para quienes tienen capacidad de inversión. Carbonel fue futbolista profesional y, con apenas 19 años, percibía entre 40.000 y 150.000 euros. Tras una grave lesión que le impidió seguir creciendo en su carrera deportiva, decidió usar sus ahorros para destinarlos a otros fines y decidió invertirlos íntegramente en ladrillo. Hoy, más de una década después, vive de ello.

Carbonel recorre Alcoy, en Alicante, en plena operación inmobiliaria. “Tengo varios inmuebles alquilados y ahora estaba haciendo una visita para ver si podía comprar un piso por 70.000 euros”, explica. Su empresa, ‘Inverche’, se dedica a asesorar y gestionar compras para otros deportistas que buscan replicar su estrategia. “Compramos inmuebles para otros futbolistas y deportistas que tienen el mismo objetivo”, afirma. Actualmente es propietario de 14 pisos, un patrimonio que lo sitúa en un segmento minoritario del mercado, el de los multipropietarios.
Aunque quienes acumulan más de diez viviendas son pocos, el fenómeno no es nuevo. Álex Álvarez, gerente de 'Procesos Inmobiliarios', recuerda que “históricamente en España siempre se hablaba del ladrillo como complemento a la pensión”. Juan Luis Bernal, director comercial de 'RGM Fincas Inmobiliarias', añade que este perfil suele corresponder a “personas mayores que durante toda su vida han ido comprando y vendiendo cuando la cosa estaba más económica”.
En el extremo opuesto se encuentran los inquilinos que lidian con rentas cada vez más elevadas y un horizonte de compra cada vez más lejano. Marta, que comparte piso con otras tres personas, describe la situación con frustración: “El despegue de los precios en siete años ha sido increíble”. Su aspiración es sencilla, pero difícil de alcanzar: “Un sueño para mí sería poder comprarme mi propia casa en cinco años”.
