Sánchez cambia de opinión sobre el Valle de los Caídos y apuesta por un cementerio civil
"La opinión del Gobierno es que el Valle no puede ser un lugar que se deba resignificar, no puede ser un lugar de reconciliación. Tiene que ser un lugar de reposo, un cementerio civil para las víctimas de la contienda y el franquismo. Esa es la propuesta y la opinión del Gobierno", ha señalado Pedro Sánchez en rueda de prensa conjunta con el presidente de Bolivia, Evo Morales.
Sánchez sí mantiene la voluntad de establecer una Comisión de la Verdad que acuerde una versión de país de lo que ocurrió en la Guerra Civil y la dictadura. Apuesta por dejar el Valle como "cementerio civil", manteniendo la actual Basílica de monjes benedictinos.
La posición fijada por Sánchez desde Bolivia supone un giro a la línea que venía manteniendo, no sólo como secretario general del PSOE sino también como Gobierno.
En una conversación informal con los periodistas que le acompañan en su gira iberoamericana, Sánchez ha achacado la dificultad de resignificar el Valle de los Caídos por la connotación que ya tiene este monumento en el que está enterrado Franco --por poco tiempo porque el Gobierno ha iniciado el trámite para exhumar sus restos-- y porque allí yacen víctimas de los dos bandos.
Cambio de criterio del PSOE
En la proposición de ley que registró el PSOE a finales de 2017 para ampliar la actual Ley de Memoria Histórica, proponían convertir el Valle de los Caídos en "centro nacional de Memoria", desde donde se impulsara la cultura de la reconciliación y el reconocimiento de las víctimas a través de proyectos museísticos y de investigación.
Pero ahora que está en el Gobierno, Sánchez ve más conveniente crear en otro lugar un museo de la Memoria, al estilo del que ha visitado en Santiago de Chile dedicado al golpe de Estado contra Salvador Allende y las víctimas de la represión de la dictadura de Augusto Pinochet que admite haberle impactado.
Sánchez considera que Chile está más avanzado que España en esta cuestión, puesto que los chilenos ya pusieron en marcha hace años su Comisión de la Verdad, una iniciativa que el PSOE también incluyó en su proposición de ley de 2017.