Discordia por un árbol de Navidad abstracto

Discordia por un árbol de Navidad abstracto
Informativos Telecinco
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Fuentes del municipio han defendido la nueva estructura alegando que muestra el carácter "avanzado" de la ciudad, y permite ofrecer a los visitantes una vista sin igual de la capital belga al ascender a lo alto del árbol.

Sin embargo, la estructura ha sido rechazada por miles de vecinos que consideran que la sustitución del tradicional pino de los bosques de Ardenes se debe a objetivos políticos. La estructura ya se conoce como ‘La Farmacia’ y es que el color verde de sus módulos evoca la cruz luminosa que identifica a estos establecimientos. Más de 11.000 personas firmaron una carta en la que piden que el artefacto sea desmantelado, para poner en su lugar el tradicional pino, que ha agraciado el lugar por años.

Mientras que la municipalidad defiende el contraste moderno que otorga a la ciudad, otros están preocupados de que la construcción contemporánea choque excesivamente con la fachada de los edificios del siglo XVII que hay alrededor, como señaló la corresponsal de la BBC en la ciudad, Maddy Savage.

Por otra parte, los críticos consideran que las autoridades optaron por la estructura contemporánea por temor a ofender a los no cristianos, en especial a los musulmanes. Bianca Debaets, representante del partido Cristiano Democrático y Flamenco ante la municipalidad opinó que "razones equivocadas" relativas a sensibilidades religiosas habían motivado a Bruselas a encargar la escultura. "Para muchos de quienes no son cristianos, el árbol es ofensivo", declaró a reporteros. Y es que según un artículo reciente del periódico belga ‘Le Soir’, los musulmanes constituyen el 72% de la población en Bruselas.

Nada personal

Algunos rotativos han apuntado que el asunto del árbol de navidad es un ejemplo de decisión "políticamente correcta", tomada para apelar a grupos no cristianos. Sin embargo, es posible que los medios hayan creado ‘una tormenta en un vaso de agua’, que esté influenciando a la opinión pública más que reflejándola, señala una corresponsal de la BBC. Hubo aplausos y gestos de sorpresa en la plaza la noche que el árbol fue desvelado. El entusiasmo que reflejaron muchos habría ganado el apoyo de los escépticos ante este símbolo de ‘la navidad contemporánea’.

"Lo que queremos es modernizar el placer del invierno, de este mercado de navidad y de la imagen de Bruselas", explicóel concejal Close, "El árbol de navidad no es un símbolo religioso, y de hecho muchos musulmanes tienen uno en su casa", añadió.

Semsettin Ugurlu, jefe del Ejecutivo Belga Musulmán, que representa a esa comunidad, declaró que a su organización no le importaba para nada la presencia de los árboles de navidad. "Sabemos que vivimos en un país con una cultura cristiana, no nos ofenden los árboles de navidad", aseguró.