Así son las celdas de tortura del Gobierno de Venezuela
NIUS habla en exclusiva con la hermana de un militar encarcelado y torturado
Demoledor informe sobre violaciones de derechos humanos contra miembros de las fuerzas armas por parte del régimen
“El Ataúd”, “La Nevera” o “El Cuarto de los Locos” son algunos nombres de las celdas de tortura en instalaciones de la Contrainteligencia Militar
CaracasLuis Humberto de la Sotta Quiroga era Capitán de Navío y segundo comandante de la Armada venezolana. Pertenecía al grupo de las fuerzas especiales de Venezuela, el equivalente a los Navy Seals en el país caribeño. De la Sotta estaba destinado en la base naval de la bahía de Turiamo, en el Estado Aragua, en el centro norte del país. Esta zona es uno de los destinos turísticos por excelencia de Venezuela y allí conviven el turismo local y otrora internacional, las playas blancas y el agua de mar azul turquesa, los militares y una de las casas de playa presidenciales más escondidas.
De la Sotta fue detenido en su puesto de trabajo junto a otro compañero el 18 de mayo del año 2018, dos días antes de que se celebrasen las cuestionadas elecciones presidenciales en Venezuela que le dieron la victoria a Nicolás Maduro. Ocho hombres fuertemente armados pertenecientes al DGCIM (Dirección General de Contrainteligencia Militar) aparecieron en su oficina, y sin mediar palabra se los llevaron detenidos en helicóptero hasta la sede principal de este cuerpo militar en Caracas, que en los últimos años ha sido reestructurado por el Ejecutivo designando en los puestos de mando a los hombres de confianza del presidente.
La detención de De la Sotta Quiroga y sus compañeros se enmarcó en lo que el gobierno chavista denominó “Operación Armagedón”, el presunto intento de golpe de Estado que, según los informes de la DGCIM, varios efectivos militares activos y retirados trataron de efectuar antes de las elecciones de ese año para ejecutar el magnicidio de Maduro. Estos mismos informes sostienen que el financiamiento y asesoramiento de esa presunta sublevación militar vendría de los Estados Unidos y Colombia.
Un total de 33 militares como De la Sotta fueron detenidos en el marco de la Operación Armagedon sin pruebas, y más de dos años y medio después, 13 continúan en las celdas de tortura de los sótanos de la contrainteligencia militar venezolana. Incluido el propio De la Sotta, que según denuncia el Comisionado de los DDHH y Atención a las Víctimas de la Asamblea Nacional, se trata de uno de los presos más torturados actualmente en los sótanos del edificio, situado en el este de Caracas, en una zona llamada Boleíta, y justo enfrente del canal de televisión oficialista teleSUR.
“La DGCIM es el centro de tortura del régimen”, sostiene Molly de la Sotta, hermana de Luis de la Sotta, en entrevista exclusiva con NIUS desde su residencia en EEUU, donde tuvo que mudarse hace seis años por motivos políticos.
Molly se ha convertido en una de las principales valedoras de la causa de su hermano, dentro y fuera de Venezuela. Para los casos de los militares encarcelados por el gobierno chavista, creó una ONG que se llama “Familiares de Presos Políticos Militares en Venezuela”, y a través de esta plataforma, ella y otros familiares de víctimas, denuncian la constante violación de derechos humanos y vejaciones que sufren los reos como su hermano, pertenecientes a las Fuerzas Armadas y condenados por los delitos de “traición a la patria, instigación a la rebelión y contra el decoro militar”.
Molly de la Sotta y su familia todavía están esperando un juicio justo para su hermano. Su madre, de 83 años de edad, es la encargada de ir a visitar a su hijo cuando se lo permiten, algo que no ocurre desde que comenzase la pandemia en el país y decretasen la suspensión indefinida de las visitas. Hasta la semana pasada, el capitán de navío tampoco había podido hablar con su abogado desde hacía diez meses.