Operación retorno con DANA incluida: la DGT recuerda cómo conducir de forma más segura bajo la lluvia

Primer fin de semana de septiembre, sinónimo de operación retorno de las vacaciones de verano y con la mente ya puesta en la vuelta al cole, en un año en el que la inflación ha disparado el precio de los materiales escolares. El regreso de muchas familias por carretera está marcado por una DANA que afecta a varias regiones.

De hecho, ha puesto en alerta roja a la Comunidad de Madrid, donde el 112 ha recomendado adelantar los viajes, y a la provincia de Toledo. Dada la situación, la Dirección General de Tráfico (DGT), además de pedir responsabilidad al volante ante las barbaridades que suele presenciar, ofrece una serie de consejos para conducir de forma más segura en medio de las tormentas.

Recomendaciones de Tráfico para conducir bajo la lluvia

Como indicábamos, en un fin de semana marcado por la vuelta a casa, en el que se prevén siete millones de desplazamientos por carretera, es conveniente extremar las precauciones a la hora de conducir, y más aún dada la climatología adversa que atraviesa el país.

Hacía falta la lluvia, sí, pero no es buena compañera para los conductores. Debido a la baja visibilidad y al peligro del asfalto mojado, hay que tener especial cuidado. Y no hay que esperar a que caiga un diluvio. La DGT recuerda que el momento más peligroso llega con las primeras gotas, puesto que se mezclan con el polvo de la calzada y forman una capa deslizante.

Esto hará que el vehículo frene peor y pierda cierta estabilidad en las curvas. Además, la adherencia también se puede ver afectada si caen hojas y ramas de los árboles. De ahí, las pautas que aconseja Tráfico.

Para comenzar, es importante encender las luces de cruce, asegurándonos con ello ser vistos por el resto de los conductores. Además, si la tormenta es fuerte y se ve francamente mal, debemos activar los faros antiniebla.

También resulta fundamental incrementar la distancia de seguridad con el vehículo que nos precede, como mínimo al doble de lo habitual y en condiciones secas. De este modo, reduciremos el riesgo de colisión en caso de frenada y evitaremos sufrir el efecto del salpicado sobre el parabrisas. Por este último motivo, hay que aumentar el ritmo de dichos elementos a la hora de adelantar.

Las maniobras bruscas no son, ni mucho menos, aconsejables en días de intensos chubascos. Hay que evitar los volantazos, moviendo la dirección con cierto cuidado, y acelerar o frenar de manera suave y progresiva.

La DGT aboga por disminuir la velocidad ya que pisar el acelerador es uno de los factores que facilita el denominado 'aquaplaning', es decir, que el neumático pierde contacto con la vía y el coche deja de responder al volante. Además, la visión periférica desciende cuanto más pisemos el acelerador.

Por último, Tráfico insta a detenerse en un lugar seguro, como un área de descanso o una gasolinera, en caso de que la intensidad de las precipitaciones sea tan fuerte que apenas podamos ver a través de los cristales. Si no vemos nosotros, difícil que nos vean. Y es que, aunque suene a tópico, toda prudencia es poca cuando estamos al volante.