El bombero fallecido en Palma murió al derrumbarse sobre él un falso techo

INFORMATIVOS TELECINCO/AGENCIAS 07/08/2010 11:28

El primer bombero muerto en acto de servicio en los 150 años de este cuerpo en Palma, Alejandro Rivas, tenía 34 años y comenzó a trabajar en el parque de la ciudad hace seis. "Aunque hacía relativamente poco que trabajaba con nosotros, era un diez, una persona excelente, colaborador, de los mejor preparados física y profesionalmente", ha afirmado Bonnín esta mañana momentos después de visitar a la familia del bombero fallecido.

Rivas tenía un hijo de dos años y sus padres y su mujer, ha indicado Bonnín, están muy afectados, al igual que los 250 integrantes del parque palmesano: "Nos encontramos en un estado de ánimo muy bajo", ha detallado el portavoz, quien ha deseado que lo de ayer no vuelva a ocurrir.

Bonnín ha mostrado el "apoyo total" de los bomberos a la familia de Rivas y ha explicado que durante el fin de semana se realizará la autopsia al bombero. El juez practicará las diligencias oportunas, por lo que hasta el lunes no se plantearán los funerales que se oficiarán en memoria del bombero.

La intención de los Bomberos de Palma, respetando los deseos de la familia, es celebrar un funeral público por Alejandro Rivas, ha apuntado el portavoz del cuerpo.

Las primeras informaciones sobre el fallecimiento de Rivas, en espera de los resultados de la autopsia, apuntan a que el bombero pudo fallecer tras derrumbarse sobre él un falso techo en el inmueble siniestrado de la calle Andreu Feliu.

Rivas fue encontrado inconsciente y con parada cardiorrespiratoria bajo los escombros en el interior del bar y, aunque los servicios de emergencias intentaron reanimarle durante media hora, no pudieron hacer nada por salvar su vida.

Dos bomberos ingresados

En el incendio del bar en el que murió Rivas resultaron asimismo heridos dos bomberos más, que se encuentran ingresados con quemaduras leves, y otros dos policías, dados de alta el mismo viernes. Según han informado fuentes de la Clínica Juaneda, donde están ingresados, los trabajadores sanitarios están limpiando sus quemaduras para asegurarse de que no se infecten. Las mismas fuentes han indicado que los dos bomberos están bien y ya no precisan de monitorización y que en breve serán trasladados de la zona de urgencias.