La inmensa mayoría de los colegios concertados cobra una cuota mensual obligatoria

  • La cuota promedio más alta se cobra en Cataluña (255 euros), seguida de Comunidad de Madrid (110,81 euros) y País Vasco (97,35 euros)

Un estudio realizado por Garlic para la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) y la Asociación de Colegios Privados e Independientes (CICAE) revela que el 89% de los colegios concertados todos los meses una cuota base a las familias.

De los 336 centros analizados y visitados para el estudio, no existe voluntariedad en el pago de la cuota en unos 300. De hecho, tan sólo 29 colegios dejan claro que se trata de una cuota voluntaria.

Según el Real Decreto 2377/1985, de 8 de diciembre, "el concierto educativo obliga al titular del centro privado a impartir gratuitamente las enseñanzas" y señala que "por la impartición de las enseñanzas del nivel educativo objeto del concierto no se podrá percibir concepto alguno que, directa o indirectamente, suponga una contrapartida económica por tal actividad".

Asimismo, recoge que "las actividades escolares complementarias y de servicios de los centros concertados serán voluntarias, no tendrán carácter discriminatorio para los alumnos, no podrán formar parte del horario lectivo y carecerán de carácter lucrativo" y que "la percepción de cantidades determinadas en concepto de retribución de las referidas actividades deberá ser autorizada por la Administración educativa competente".

En cualquier caso, el informe destaca que el 90% de los colegios concertados analizados cobra una cuota base, aunque en la Comunidad de Madrid, Cataluña, País Vasco y Navarra se cobra cuota base en el 100% de los centros visitados. Aunque hay colegios concertados que no cobran a las familias, hay otros que, por el contrario, pueden llegar a cobrar una cuota que, en el caso del colegio St.Paul's de Barcelona, alcanza los 950 euros al mes.

La cuota promedio más alta se cobra en Cataluña (255 euros al mes), seguida de la Comunidad de Madrid (110,81 euros) y el País Vasco (97,35 euros). En el resto de comunidades, la cuota promedio está por debajo de los 60 euros, aunque en todas ellas hay máximos por encima de los 100 euros.

La estructura de precios que ofrecen los colegios que cobran cuotas más altas tiende a limitar las posibilidades de las familias de no pagar la cuota. Así, en algunos casos, el precio está condicionado por los servicios que contratan, de tal forma que si no se paga la cuota, los costes de otros servicios se incrementan hasta llegar a la misma cuantía. En otros colegios, la cuota incluye un 'pack' de actividades que, si se contratan por separado, su coste es muy superior a la cuota conjunta.

En Cataluña y el País Vasco es frecuente que, además de las aportaciones de carácter mensual, los colegios apliquen la obligatoriedad de realizar un pago único a la entrada del alumno en el colegio, que varía desde los 100 euros a los 3.000 euros, en concepto de aportación a la Fundación a la que pertenecen o socio de la Cooperativa en las Ikastolas.

También se desprende del informe que los colegios que cobran cuotas más bajas plantean una estructura sencilla de comprender en la documentación que aportan, facilitando la posibilidad de no pagarla.

Denominaciones de las cuotas

Los colegios que cobran una cuota base utilizan diferentes argumentaciones para denominarla. La más frecuente es 'actividades complementarias', pues de los colegios que lo denominan así, en el 63% de los casos se detallan en mayor o menor medida, aunque existe un 37% que no da ninguna información de estas actividades.

En segundo lugar, un 38% de los colegios denominan la cuota como aportación, donación o colaboración, aunque llama la atención que algunas aportaciones se realizan a entidades mercantiles, no a fundaciones. También hay una serie de colegios que cobra una cuota voluntaria por su proyecto educativo, mientras que otros lo hacen por estar contratando un complemento formativo o una oferta ampliada de los servicios del colegio.

La mayoría no es transparente

Otro dato que ofrece el estudio es que solo el 45% de los 336 colegios visitados aporta algún tipo de documento que indique los precios de las cuotas complementarias (hoja de precios o indicación en correo electrónico).

Sin embargo, muchos de ellos no han actualizado los documentos y entregan tarifas del 2019-2020. Tan sólo un 22% de los colegios de la muestra especifica las actividades, conceptos y horarios por los que cobra la cuota complementaria.

Discriminación y presión si no se paga

Durante el estudio, se ha llevado a cabo un 'testeo de la voluntariedad', en la que se planteaba la posibilidad de no pagar la cuota. El testeo arroja resultados de "cierta gravedad", según Garlic.

En primer lugar, el informe detecta "casos claros de discriminación donde el impago de la cuota implica exclusión del alumno". Estos centros manifiestan que si no se paga la cuota, el alumno no puede asistir a las actividades. A nivel nacional supone un 10%, pero destaca que es una práctica "muy habitual" en el 28% de los colegios de la muestra de la Comunidad de Madrid, frente al resto de comunidades en la que es casi inexistente.

En segundo lugar, se han identificado "diferentes niveles de presión al cobro de esta cuota voluntaria", pudiendo establecer un ranking de colegios en función de este indicador. Cataluña y País Vasco son las comunidades en las que más elevado es este índice, frente a Aragón que es el más bajo. En Cataluña, algunos colegios indican que la Administración les obliga a poner que la cuota es voluntaria, pero que en la realidad es obligatoria.