La huella del coronavirus en España: no habrá baby boom en el confinamiento y perderemos dos años de vida

Seguirán naciendo menos niños, no habrá baby boom por el confinamiento
8.189 fallecidos entre el 14 y el 31 de marzo
El espejo ante nuestros ancianos nos obligará a actuar
La huella del coronavirus va a ser alargada. No va a haber baby boom tras el confinamiento, nuestra esperanza de vida retrocederá 60 días, y la globalización saldrá tocada así como la inmigración, que se frenará. Pero el lado positivo es que valoraremos a los mayores y algo cambiará en su trato tras el espejo que de su situación deja el coronavirus. Y sí, el contacto humano volverá a ser un valor. Las cicatrices del coronavirus van a ser profundas. Es normal con un aumento de la mortalidad que podría situarse entre el 10 y el 20 %, una tasa de nacimientos en caída libre y una drástica reducción de la llegada de migrantes se reflejarán este año en un crecimiento negativo, pero, según los expertos, apenas tendrán efecto sobre la pirámide de la población, frente a la huella social y económica que dejará la pandemia.
En diciembre conoceremos las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre nacimientos y defunciones durante el primer semestre de 2020, aunque habrá que esperar hasta junio de 2021 para disponer del cómputo global de un año marcado por la pandemia. Mucho más recientes son los datos de la pirámide de población: el avance de la Estadística del Padrón Continuo publicado esta semana por el INE revela un máximo histórico –47,4 millones de habitantes a fecha de 1 de enero– gracias al aumento de los extranjeros empadronados, 5,4 millones.
El avance del Padrón recoge que el 19,4 % de los habitantes tiene más de 65 años; un 29,2 % se sitúa entre los 45 y los 64; el 36 % tiene entre 16 y 44, y un 15,4 % es menor de 16 años. En cuanto a la distribución por sexos, el 51 % son mujeres (24,1 millones), frente al 49 % de hombres (23,2 millones).
Con respecto al saldo vegetativo (diferencia entre nacimientos y fallecimientos), las últimas Estadísticas del Movimiento Natural de la Población, correspondientes al primer semestre de 2019, reflejaban un saldo vegetativo negativo de más de 45.000 personas, una tendencia iniciada cuatro años atrás. A la espera de que las estadísticas del INE puedan recoger la mortalidad causada por el coronavirus, las cifras que conocemos a diario por el Ministerio de Sanidad siguen al alza, con más de 22.000 fallecidos hasta el momento.
8.189 fallecidos entre el 14 y el 31 de marzo
Albert Esteve, director del Centro de Estudios Demográficos (CED) de la Universidad Autónoma de Barcelona, parte de los datos de la segunda quincena de marzo (8.189 fallecimientos entre el 14 y el 31 de ese mes) para hacer una primera aproximación. "Ahí se puede ver la magnitud de la tragedia. Murió el doble de personas que si no hubiera existido la pandemia”, explica este demógrafo, aunque señala que esas cifras terribles serán “casi imperceptibles” en la pirámide de población.
Alejandro Macarrón: "La cifra de fallecidos puede llegar a 50.000, un 12% más"
Coincide con él Alejandro Macarrón, director de la Fundación Renacimiento Demográfico, una entidad dedicada al estudio de las consecuencias de la baja natalidad y el envejecimiento. "En España hay más de 47 millones de habitantes y cada año mueren unas 430.000 personas. Pongamos que, como se está anticipando, la cifra de fallecidos por coronavirus aumenta hasta los 50.000, lo que supone un incremento del 12 % sobre la cifra de decesos. Es una anomalía tremenda, dramática, pero 50.000 personas menos en casi 50 millones supone una por mil y eso apenas se notaría en la pirámide”.
Este analista incide en el hecho de que, en demografía, un año aislado muy rara vez es significativo, salvo que la situación se mantenga en el tiempo y tenga un efecto acumulado. Los expertos consideran, además, que el hecho de que un alto porcentaje de fallecidos sean personas de edades avanzadas dificulta anticipar el cómputo anual, porque el saldo real de defunciones se tiene que distribuir a lo largo del año.