No solo el corazón del Teatro Real

Hoy nos subimos a la platea del Séptimo A para contemplar doscientos años de telón. Rojo, por supuesto, y de terciopelo, alberga decenas de metros secretos que ahora, a través de este documental, podrán ser escrutados de reojo por el público español.
Entre sus columnas, como receloso, esconde cientos de manos, de tejidos, maquillaje, efervescencia y sudores fríos cobijados entre aplausos. Un puro latir de palmas que alimentan su sangre. Y entre sus venas un sinfín de tambores, frenéticos violines, violentos cambios de escena y hasta barcos hundidos.