¿Cuánto dinero se lleva la administración por cada décimo de Navidad vendido?

Si eres uno de los millones de españoles que participarán este año en el Sorteo Extraordinario de Lotería de Navidad es posible que te preguntes cómo funciona este sorteo, qué probabilidad tienes de que te toque el 'Gordo', qué parte del premio te llevarás realmente a casa... y qué ocurre con el dinero recaudado que no se reparte en forma de premios. Parte de este 'botín' va a parar a las administraciones de Lotería, que se llevan una comisión por venta. ¿Cuánto dinero se lleva la administración por cada décimo de Navidad vendido? ¿Cómo se reparte el dinero en el Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad?

¿Cuánto dinero se lleva la administración por cada décimo de Navidad vendido?

El punto de partida es que Loterías y Apuestas del Estado es, por encima de todo, una empresa pública cuyo objetivo es la obtención de ingresos para financiar los proyectos del Estado: si bien la mayor parte del dinero recaudado se reparte en forma de premios, existe una cantidad restante que sirve para financiar todo tipo de actividades.

En principio, el 30 por ciento de lo recaudado iría directo al Estado (el 70 por ciento restante se reparte en forma de premios), pero a esa cifra hay que restarle otras partidas a las que es necesario hacer frente, como es el caso de las comisiones que se llevan las administraciones de Lotería, tanto por la venta de décimos como por el reparto de determinados premios.

En concreto, las administraciones de Lotería se llevan una comisión del 4 por ciento por cada décimo de Lotería de Navidad vendido, lo que supone 80 céntimos por cada décimo de 20 euros. Eso sí, los loteros no reciben ninguna comisión adicional por vender los décimos ganadores, aunque sí al pagarlos. Así, aunque el premio puede cobrarse en cualquier administración (siempre que la cuantía lo permita), hacerlo en la administración vendedora hará que reciban una comisión del 2,5 por ciento del premio si la cifra anual abonada en premios no llega a los 200.000 euros, o del 1,25 por ciento si se supera esa cantidad.

Además, la Lotería de Navidad por sí sola supone alrededor de un tercio de los ingresos anuales de esta empresa. También hay que saber que Loterías y Apuestas del Estado está dirigida por el Ministerio de Hacienda, del que orgánicamente depende esta sociedad mercantil, que es el mayor operador del mercado del juego en España, copando nada menos que un 35 por ciento del mercado del juego.

Curiosamente, existe una fuente 'extra' de ingresos para esta empresa, que procede precisamente del despiste de los ciudadanos que ganan un premio pero que nunca lo reclaman. Los motivos pueden ser muchos: pérdida del décimo, deterioro... aunque existen fórmulas para cobrar tu premio en estos supuestos.

Así, aunque el 70 por ciento es la cifra teórica de reparto, lo cierto es que, en caso de que los billetes ganadores no se compren, o en caso de que transcurra el plazo de tres meses para cobrar el premio sin que nadie lo reclame, el Estado se ahorrará el pago de este dinero. No se trata de un ingreso menor: cada año la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas se ahorra alrededor de 50 millones de euros gracias a esos premios no cobrados, cantidad suficiente para pagar el salario anual de toda su masa de trabajadores, que asciende a unos 600 empleados, durante año y medio aproximadamente.

Además de todo ello, hay que tener en cuenta que existe un porcentaje del dinero que vuelve a Hacienda en forma de impuestos. En concreto, el 20 por ciento del premio, si bien, desde el pasado 1 de enero de 2020, no se encuentran sujetos a retención si el importe del premio es igual o inferior a 40.000 euros. Esta cantidad quedará exenta en caso de que el premio sea de mayor importe, abonándose el 20 por ciento de la suma restante. 

Como muestra, Loterías y Apuestas del Estado obtuvo un beneficio de 9.359 millones de euros en 2021, un 21 por ciento más que el año anterior, marcado por la pandemia, cuando las ventas cayeron hasta los 7.687 millones. Eso sí, tal y como explica la propia empresa, "el beneficio es un retorno de valor a la ciudadanía", ya sea a través de los premios repartidos, ya sea a través de los patrocinios sociales, culturales o deportivos que impulsan, o "a través de su incorporación al capítulo de ingresos de los presupuestos del Estado, desde donde se instrumentalizan las políticas sociales que nos llegan a todos".

Por último, el Estado también ingresa dinero en forma de impuestos a raíz de la actividad del resto de empresas dedicadas a los juegos de azar, por lo que, si tenemos en cuenta este dato, la cifra total de ingresos por este concepto sigue engordando