La mujer de 61 años encontrada sin vida en una cueva de Mogán murió por un golpe en la cabeza: investigan si podría ser un crimen

La mujer encontrada sin vida en una cueva de Mogán murió por un golpe en la cabeza. Europa Press
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El cuerpo que fue hallado el pasado 16 de agosto por un grupo de senderistas en una cueva de Mogán pertenece a una mujer de 61 años que residía en una infravivienda situada cerca de la carretera GC-500. La Guardia Civil ha abierto una investigación para determinar si la muerte de la víctima se trataría de un asesinato o un fallecimiento accidental porque a su lado apareció una piedra ensangrentada.

El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses ha realizado ya la autopsia por la que han podido identificar a la víctima y avisar a su familia un día después de que se produjese el fallecimiento. Desde un primer momento, los agentes consideraron el hallazgo como un posible crimen o una muerte accidental, sin descartan ninguna posibilidad.

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El equipo de la Policía Judicial es el que se está encargando de practicar las diligencias necesarias en el lugar de los hechos para poder esclarecer las causas del fallecimiento. Durante las últimas semanas y según ha confirmado el mismo medio, los agentes han realizado diferentes batidas con drones para inspeccionar la zona que va desde el puerto de Mogán hasta la vía que fue cortada desde donde se accede a la cueva donde fue encontrado el cuerpo

Encontraron a la mujer tendida en el suelo de la cueva

Cuatro senderistas estaban realizando una ruta por el área cuando encontraron una mujer que estaba tirada en el suelo. Entonces, se acercaron para ver si necesitaba ayuda y es cuando se dieron cuenta de que no tenía signos de vida. Por el momento, las autoridades no han confirmado cuánto tiempo llevaba la fallecida en el interior de la cueva antes de que los senderistas diesen con ella.

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Sin embargo y, al comprobar que estaba muerta, las cuatro personas decidieron dar aviso al Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad del Gobierno de Canarias, que desplegó los equipos necesarios para acordonar el espacio.

Tras recibir el aviso, hasta el lugar se desplazaron médicos forenses junto a efectivos de la Guardia Civil y el juez de guardia. Ese mismo equipo fue quien produjo el levantamiento del cadáver y cogió cualquier prueba que ayudase a esclarecer lo que pudo ocurrir a la víctima.