Alimentación

Miguel Ángel Lurueña, experto en alimentos, explica cuándo no comer hamburguesas envasadas: "No ofrece garantías"

En los supermercados es habitual encontrar carnes envasadas en atmósfera protectora. Informativos Telecinco
  • "No podemos descartar la presencia de patógenos", asegura Lurueña en caso de ver el envase del alimento "muy abombado"

  • El tecnólogo argumenta que "el producto se ha alterado", por lo que recomienda "no consumirlo", aunque no esté caducado

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Madrid¿Son seguras todas las hamburguesas envasadas? El experto en alimentos Miguel Ángel Lurueña explicó el 15 de julio en un vídeo publicado en sus redes sociales cuándo no comerlas, al observarse algo.

Pregunta a sus seguidores si les ha pasado alguna vez la siguiente situación: ver que el envase de plástico que contiene la carne está "muy abombado" y el producto "todavía no ha caducado".

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"Hace unos días no estaba así, el film no sobresalía hacia afuera. ¿Qué podemos hacer entonces? ¿Podemos comerla?", añade planteando la duda que el consumidor puede hacerse también.

Antes de resolver esa cuestión, el divulgador científico argumenta que estos alimentos se comercializan así, en tales paquetes, porque utilizan una "atmósfera protectora, es decir, que contienen una mezcla de gases" en el interior.

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En concreto, menciona el "oxígeno, nitrógeno y dióxido de carbono" que está "en proporciones adecuadas para retrasar el crecimiento de microorganismos". De forma que esto ayude a "conservar el color y otras características de la carne".

Por ese motivo, podemos ver que la capa superior que recubre la bandeja "está un poco tensa", algo que es normal. "No hay ningún problema, no supone ningún riesgo para la salud", deja claro.

"El producto se ha alterado, mejor no consumirlo", recomienda

Sin embargo, el tecnólogo de los alimentos advierte de que "es una mala señal" si vemos que el envase "se va hinchando con el paso del tiempo". Asegura que "lo más probable es que se hayan desarrollado microorganismos".

Unos que "son capaces de producir gases, como el dióxido de carbono", lo que provoca ese abombamiento en el plástico. "El producto se ha alterado y no ofrece las garantías necesarias para su consumo", sentencia.

Miguel Ángel Lurueña justifica que "en esas condiciones no podemos descartar la presencia de patógenos que puedan enfermarnos", por lo que recomienda, en definitiva, "no consumirlo".

"¿Por qué puede ocurrir esto?", plantea Lurueña

El escritor de los libros 'Que no te líen con la comida' y 'Del ultramarinos al hipermercado' comenta posteriormente cuáles pueden ser las posibilidades de que eso ocurra.

"Podría haber tenido una elevada carga microbiana desde el principio, es decir, cuando fue envasado. O puede que se produjese un fallo en este proceso en concreto o que se haya roto la cadena de frío en algún momento".