Las vacaciones y el reto de hacer la maleta: los viajeros inventan de todo para no cargar más de la cuenta

La segunda quincena de julio marca la salida de millones de desplazamientos
Los viajeros que se van de vacaciones tienen claro lo peor del viaje: "la maleta"
Optimizar el espacio y no cargar más de la cuenta es el ansiado objetivo al hacer la maleta
La segunda quincena de julio trae consigo otra de las fechas señaladas en la operación salida, con muchos españoles comenzando las vacaciones. En las carreteras ya se nota, como dejan ver las salidas principales de las ciudades, con un tráfico intenso en muchos puntos y atascos kilométricos en algunos casos. No en vano, la DGT prevé casi cinco millones de desplazamientos, los mimos que antes de la pandemia.
En este contexto, –entre las alertas pidiendo siempre cuidado y cautela al volante y los avisos de sanidad que reclaman responsabilidad y prevención frente al contagio de coronavirus–, los afortunados que ya gozan de un merecido descanso y deciden salir de sus casas se enfrentan a un desafío que por mucho que pasen los años no cambia: hacer la maleta.
“Llevo tres maletas para 15 días”. “Yo uso medio ropero”, cuentan algunos viajeros, mientras otros reconocen: “Es lo peor del viaje, hacer la maleta”. A la ilusión de empezar por fin las vacaciones se une la desesperación del dichoso equipaje.
Optimizar el espacio y no cargar más de la cuenta, el ansiado objetivo al hacer la maleta
La teoría ya nos la sabemos de sobra: “Anotarlo lo primero y doblarlo muy bien enrolladito”, como explica una joven. Pero lo cierto es que al final esos “por si acaso” que surgen por nuestra cabeza a la hora de valorar todas las opciones para nuestro destino… terminan por complicarlo todo.
“Siempre empiezo pensando que voy a coger lo mínimo imprescindible, pero luego… por si llueve, por si hace frío, por si hay que arreglarse porque surge algo imprevisto…”, cuenta una viajera.
La clave es optimizar el espacio, algo que no siempre resulta fácil. Por ejemplo, hay quien busca como apañárselas metiendo ropa interior hasta dentro de los zapatos o las zapatillas… Todo con el ansiado objetivo de no cargar más de la cuenta.
