El espeluznante relato del parricida de Gran Canaria: 10 golpes secos con un hacha

Diez golpes secos con un hacha y dos más que falló en su objetivo. Así terminó con su vida Marcos, el parricida de Gran Canaria que mató a su padre después de morir su madre, enferma de alzheimer a la que cuidaba. La investigación da un giro con los nuevos datos sobre el crimen aportados por el auto del juez que envía al parricida a la prisión. Lejos de buscar ayuda, Marcos trató de reanimar a su madre. No avisó a Emergencias ni dio la voz de alarma, hasta que llegó el padre a la casa. Según la declaración del parricida, tras la muerte de su madre barrió la habitación, sacó la basura y esperó a su padre con un hacha. Una vez que éste se durmió, le asesinó con el hacha.
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