Adiós a Lina Morgan

Se despojaba de su timidez sólo sobre el escenario. De subir el telón mil veces y colgar el ‘no hay entradas’ un día tras otro dio una lección magistral. Madrileña castiza, quién le iba a decir que el teatro de su barrio, La Latina, iba a ser suyo. A los 13 años dejó de coser uniformes militares en la sastrería de su padre para ser artista. Se enroló en la revista. La chica sabía cantar y algo más…Aunque sus últimos años, sobre todo tras la muerte de su hermana, decidió vivirlos alejada de los focos, Lina Morgan ya lo había hecho casi todo. Acumuló una fortuna, cumplió muchos sueños...Tan famosa por su bienvenida, hoy toca despedirla.