Ceuta y Melilla europeas, garantía del control de las aguas del estrecho de Gibraltar
El estrecho de Gibraltar, objeto de deseo tras la inoperancia de Ormuz y Bab el-Mandeb
Estados Unidos firma una partida de 40 millones de dólares para que Marruecos “recupere” Ceuta y Melilla
La realidad geopolítica, con los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb, que conecta con el canal de Suez, inoperativos, ha colocado al estrecho de Gibraltar en la diana de Estados Unidos e Israel. La única salida para Israel al Mediterránea es Gibraltar y Estados Unidos quiere garantizarse una “carretera marítima” sin obstáculos para transportar todo lo que necesite desde África
Así que las pretensiones soberanistas de Marruecos sobre Ceuta y Melilla son bienvenidas tanto para estadounidenses, como para israelíes. De hecho, se ha hecho público un documento en el que Estados Unidos firma una partida de 40 millones de dólares para que Marruecos “recupere” Ceuta y Melilla. Las ciudades autónomas que garantizan el control territorial de las aguas del Estrecho por parte de España y, por tanto, imprescindibles también para Europa, son pues estratégicas. Así lo explica el investigador del CSIC, Antonio Turiel, que pone además el foco en las importantes reservas de fosfatos que hay en el Sáhara Occidental (el 70% del total mundial), que son imprescindibles para fabricar los fertilizantes, y que Marruecos quiere tener bajo control, en contra de las sentencias de los tribunales europeos, y con el apoyo de Estados Unidos que planea una gran autopista que atraviese este territorio del pueblo saharaui.
Controlar las reservas de fosfatos supone garantizarse la agricultura
Turiel añade que el cambio climático, con sequias y lluvias torrenciales, está ya afectando a las cosechas, que necesitarán cada vez más fertilizantes. Por este motivo, controlar las reservas de fosfatos supone garantizarse la agricultura y la alimentación del futuro. El investigador del CSIC insta a Europa a reaccionar y asegura que si Estados Unidos está empeñado en cambiar el orden geopolítico es que tiene un plan, mientras que la UE se muestra dividida y haciendo un seguidismo de Estados Unidos.