El calor adelanta la vendimia en Galicia y dispara la demanda de trabajadores: “En la vida vendimiamos en estas fechas”
Las bodegas gallegas afrontan la campaña más temprana de su historia y necesitan incorporar personal de forma inmediata
La comunidad necesita entre 5.000 y 7.000 profesionales para atender la vendimia y el trabajo posterior en bodega
En Galicia, la vendimia ha empezado cuando todavía estamos en pleno agosto y con una sensación inédita en el sector: nunca antes se había recogido la uva tan pronto. Detrás de este adelanto está, en buena medida, una primavera especialmente favorable para el viñedo, con una combinación de lluvia y sol que permitió a las plantas disponer de agua y crecer en unas condiciones excepcionales. Después llegó un verano seco, soleado y con temperaturas elevadas que terminó de acelerar la maduración.
En la bodega gallega Marqués de Vizhoja, su propietario y director técnico, Javier Peláez, resume así a Informativos Telecinco una campaña que está rompiendo el calendario habitual: “Este año ha venido una primavera con clima semitropical, con lluvias y sol y ha sido estupendo para las plantas”; y añade: “Le ha seguido un verano de sequía y mucho sol y el resultado es una uva impresionante”.
El contraste entre el calor durante el día y el descenso de las temperaturas por la noche también está jugando a favor de la calidad de la uva en esta zona de las Rías Baixas. “Tenemos altas temperaturas de día y refresca de noche, un clima muy propicio para los viñedos”, señala Peláez.
“Nunca vendimiamos en estas fechas”
La excepcionalidad de esta campaña se entiende mejor al mirar el calendario. En esta bodega de las Rías Baixas reconocen que nunca habían comenzado a recoger tan pronto: “Nunca vendimiamos en estas fechas, en la vida", asegura su responsable, quien añade que sólo en una ocasión llegaron a vendimiar el 28 de agosto y ya consideraban una fecha temprana para la zona.
Ahora la uva ha alcanzado ya un grado de maduración que permite adelantar la recogida. “La uva está impresionante, bien madura, va a haber un poco de grados este año”, explica Peláez, que confía en el resultado final: “Pero va a dar unos vinos excelentes”.
El adelanto no es exclusivo de una bodega. Las primeras vendimias ya han comenzado en varias denominaciones de origen gallegas, entre ellas Ribeiro, Ribeira Sacra, Valdeorras y Rías Baixas. En Valdeorras también se ha registrado el inicio más temprano de su historia.
Una carrera a contrarreloj para encontrar trabajadores
Pero que la uva esté lista antes de tiempo también obliga a las bodegas a acelerar su organización. La recogida manual exige disponer de cuadrillas preparadas prácticamente de un día para otro, y la falta de mano de obra se convierte en uno de los principales problemas de la campaña.
En Galicia se calcula que serán necesarios entre 5.000 y 7.000 trabajadores para afrontar la vendimia y las tareas posteriores en bodega. La situación es especialmente exigente porque las denominaciones de origen gallegas requieren que la recogida y selección de la uva se realicen manualmente. En las de Javier Peláez ya tienen movilizado un importante dispositivo humano: “Estamos trabajando unas 100 personas entre la bodega y la vendimia”, cuenta su responsable.
La necesidad de personal llega además en un momento en el que las bodegas llevan años encontrando dificultades para completar sus equipos. El adelanto de la campaña añade presión: cuando el enólogo determina que la uva está en su punto, hay que recogerla, y no hacerlo a tiempo puede afectar tanto a la calidad como al rendimiento. Vendimiadores, cargadores, tractoristas, carretilleros y peones de bodega son algunos de los perfiles que más se necesitan.
En este escenario de sol y calor, con riesgo de tormentas a la vista, Galicia afronta una campaña histórica por partida doble: por la fecha extraordinariamente temprana en la que ha comenzado la recogida y por el reto de reunir a tiempo a todas las manos necesarias para llevarla a cabo.