Giorgia Meloni, tras endurecer las leyes contra los menores y protestantes en Milán: "Quien rompe, la paga"
La primera ministra de Italia desplegará 500 militares en las calles de Milán hasta finales de año
Octavo día de protestas contra el Gobierno en Albania: los manifestantes atacan edificios gubernamentales y lanzan cócteles molotov a la Policía
Tras un fin de semana de violentas protestas en el centro de Milán, Giorgia Meloni ha anunciado un nuevo decreto que endurece las leyes frente a los disturbios. Este pone el ojo de mira en los menores, que podrán ser imputados y retenidos de manera preventiva desde los 14 años si tienen antecedentes.
"Aplicamos un principio simple: quien rompe, la paga", ha anunciado Meloni que frente a los disturbios ha decidido sacar toda la artillería y endurecer las leyes, para cortar de raíz del brote de violencia de los últimos días. Desde que se ha anunciado el nuevo decreto y hasta finales de año, 500 militares se desplegarán por las calles de Milán y los menores a partir de 14 años podrán ser retenidos de manera preventiva sin cargos hasta 12 horas y, serán sus padres los que tengan que pagar los desperfectos.
Por otra parte, continúan las las manifestaciones de agricultores y transportistas iniciadas como protesta por el alto precio de los carburantes, provocando problemas de desabastecimiento en supermercados y gasolineras tras los bloqueos de los manifestantes.
El Ejecutivo, liderado por Meloni ha respondido a los incidentes del fin de semana en Milán y ha aprovechado para agitar la xenofobia al mencionar que, según sus datos, la mitad de los detenidos son de origen extranjero.
Continúan las protestas en Europa
En Francia, la extrema derecha también han utilizado el mismo argumento contra los manifestantes. Un argumento que les ha hecho ganar puntos en los sondeos tras los disturbios, situando al partido de Marine Le Pen como favorito en las elecciones. El toque de queda ha calmado el ambiente, pero la normalidad todavía no ha vuelto a las calles de Francia donde continúan las labores de limpieza y se siguen evaluando los daños materiales. Sin embargo, no existen certezas de que en los próximos días se puedan iniciar nuevas movilizaciones en las calles francesas.
Las causas de la indignación juvenil que recorre Europa siguen ahí, desde Grecia a Portugal los jóvenes continúan manifestándose. Tras desalojar a los manifestantes, las principales plazas de Oporto y Lisboa se han vuelto a llenar de personas que reivindican mayores salarios, critican los altos costes de la vida y las dificultades de acceso a la vivienda.