¿Qué son las armas termobáricas que tiene Rusia y cómo funcionan?

La capacidad armamentística de Rusia pone al mundo los pelos de punta. No solo por las armas nucleares sino también las armas termobáricas o bombas de vacío, mucho más destructivas que las armas tradicionales. ¿Qué son las armas termobáricas y cómo funcionan?

Las armas termobáricas que tiene Rusia tiene una capacidad destructiva mucho mayor que otras armas. De hecho son las armas más peligrosas que hay –sin contar con las nucleares-. Por eso son conocidas como el padre de todas las bombas. Tienen capacidad de arrasar con varias ciudades a la vez.

Las bombas de vacío o armas termobáricas funcionan con el oxígeno del aire que hay a su alrededor. Eso le permite provocar una explosión mayor a altísimas temperaturas – entre 2.500 y 3.000 grados centígrados-. De ahí su capacidad destructiva.

Después de que la bomba es lanzada, la primera carga explosiva revienta un contenedor y se produce la dispersión del combustible en una nube que se mezcla con el oxígeno de la atmósfera. Una vez que el combustible ya se ha mezclado lo suficiente, se detona la segunda carga que propagará la explosión, lo que se conoce como onda expansiva, por toda la nube de combustible.

Qué capacidad de destrucción tienen las armas termobáricas

La explosión de una bomba de vacío puede aniquilar equipos y edificios reforzados, mata y daña seriamente a las personas.

El efecto antipersona de la onda explosiva es más letal en refugios excavados en el suelo, sobre personas con algún tipo de protección corporal y en espacios cerrados "rígidos", como cuevas, edificios y búnkeres. Hay que señalar que muchos ucranianos se han refugiado de las bombas en las estaciones de metro.

Las bombas de vacío no son armas que se empleen contra objetivos estratégicos. Son útiles para generar mucha destrucción y abrirse camino. Podrían ser una opción para el Gobierno ruso de Vladimir Putin, a quien los soldados ucranianos están plantando cara en las principales ciudades del país, como la capital, Kiev, que aún resiste.